Tur se dedicaba a los negocios inmobiliarios, revelaron fuentes policiales. Vivía en calle Las Encinas con su pareja, Juan Pablo, quien estaba desde el lunes en San Rafael porque fue a rendir una materia (estudia Turismo y Hotelería). Ambos se comunicaron por mensajes de texto hasta la 1.30 de la madrugada de este jueves, hasta que la víctima dejó de responder. A esa hora los vecinos aseguran haber visto la luz del living encendida.
En esa sala comenzó la agresión contra Tur. Hay pisadas de zapatillas que no eran de él y signos de arrastre. Como no estaba la puerta forzada todo hace suponer que el homicida llegó con la víctima al domicilio o le abrió la puerta.
El cadáver fue hallado en el baño. Tenía varias puñaladas en el torso, brazos y cuello y cortes en las manos, revelando algún tipo de resistencia y lucha; en el living también hay signos de pelea.
Al momento de haber sido hallado por su hermana y la Policía, que entraron porque Tur no respondía este jueves los llamados, el cadáver tenía sólo las medias puestas. Pero en la escena del crimen hay otras pisadas, de pies descalzos. Un cuerpo sin prendas y pisadas sin calzado hacen suponer a los pesquisas que antes del ataque y homicidio mantuvieron intimidad.
Incluso en la mesada de la cocina hallaron un preservativo que había sido utilizado, confió una alta fuente de la investigación.
También reveló que algunos ambientes de la casa habían sido revueltos, por ejemplo la habitación. En ese cuarto encontraron sangre salpicada en la pared y sobre la llave de luz. Los peritos infieren que esas manchas hemáticas podrían ser del victimario que también resultó herido durante la lucha.
¿Qué buscaba el asesino? Al parecer, dinero. Tur había estado en pareja con otro hombre y vendieron una casa que ambos habitaron. Era una especie de separación de bienes y por esa venta la víctima ya había recibido 5.000 dólares como adelanto de seña.
Uno de los investigadores confió que este jueves por la mañana esa operación se iba a cerrar con los compradores. Por ello, el fiscal Daniel Carniello citó a la escribana que firmó ese contrato.
El dinero lo recibió Tur pero aún se desconoce si el homicida lo encontró. “La pareja (Juan Pablo) que está en San Rafael nos dijo que ni Dios podría saber donde están escondido esos dólares”, contó uno de los pesquisas a este portal.
La relación que los investigadores hacen por el momento sobre el conocimiento que tenía el autor del crimen sobre el dinero y una posible relación sexual previa al homicidio (alrededor de las 6 de la mañana), los lleva a tener la pista que víctima y victimario fueron pareja y que el móvil del asesinato podía ser llevarse los 5.000 dólares.