La comunidad del Este provincial se encuentra conmovida tras el asesinato de María Celia Verdenelli (45), quien murió en un aparente intento de asalto durante la tarde del sábado en San Martín. Las autoridades continúan buscando a los sospechosos, quienes son viejos conocidos.
"Son delincuentes de la zona", lanzó una fuente policial ligada al expediente que lidera la fiscal departamental Florencia Díaz Peralta. Los detectives tienen las identidades de los posibles autores del hecho, obtenidas gracias a trabajos investigativos y llamadas anónimas que aportan datos.
Lo cierto es que desde el mismo sábado se han realizado allanamientos en distintos puntos del Este provincial, todavía sin resultados positivos. Los procedimientos incluso se hicieron hasta el mediodía de este lunes.
El más importante tuvo lugar el día del crimen, cuando personal policial encontró un arma en uno de los domicilios allanados. Sin embargo, en un principio no se trataría del homicida. Sucede que el elemento incautado es de calibre 39, en tanto que el adelanto de la necropsia que efectuó el Cuerpo Médico Forense (CMF) arrojó que a Verdenelli la ultimaron con una pistola 9 milímetros.
Es por eso que el hombre que fue detenido en ese operativo policial, quien tampoco coincide con las características físicas que aportó un testigo, quedará desligado de la investigación, pese a que puede ser procesado por la tenencia del arma de fuego.
En tanto que desde el entorno de la víctima convocaron a una marcha que se realizó en la tarde de este lunes en la esquina de 25 de Mayo y Defensa La Colonia. "Porque el pueblo dice basta, la Justicia debe dar respuestas", reza el texto que invitaba a la movilización en las redes sociales.
El caso
Cerca de las 16 del sábado, Celia Verdenelli se encontraba estacionada en su auto Fiat Siena en calle Bullrich, entre French y Berutti. La mujer esperaba que su hija saliera de una sesión con la cosmetóloga. En ese momento, fue sorprendida por dos individuos que, en un presunto intento de asalto, le efectuaron un disparo. Bala ingresó por debajo de su axila e hirió sus órganos vitales, quitándole la vida a los pocos minutos. Los ladrones no se pudieron llevar nada.



