Por Leonardo Otamendi
Cuatro chicas y dos chicos prestaron declaración testimonial por el misterioso crimen de la joven. Manifestaron que no tenía pareja pero que salía mucho a bailar y era muy sociable. Aún faltan resultados de la necropsia.
Los amigos de Micaela Blasco dijeron que la joven asesinada no tenía novio y todos presentaron sus coartadas
El rigor mortis (rigidez del cadáver que permite aproximarse a la hora deceso) fue uno de los primeros datos que con los que contó el fiscal especial Santiago Garay para iniciar el armado de este rompecabezas. Micaela fue asesinada entre las 9 y las 11, y fue encontrada por su madre a las 13.15.
Quien la mató entró al departamento de calle San Juan al 800 porque conocía a la víctima. Esta lo dejó entrar, puesto que no estaba la puerta forzada. Todo indica que no se trató de un intento de robo, aunque faltan dos celulares de Micaela que el homicida se llevó —sostienen los investigadores— porque los mensajes de textos y llamados lo incriminarían directamente.
La joven fue encontrada por su madre. Yacía desnuda en la bañera que rebalsaba agua. Tenía un cable enroscado en el cuello y cortes en su cuerpo, uno en la nuca.
La autopsia comenzó alrededor de las 18 de este miércoles y finalizó de noche. El forense determinó que la chica fue ahorcada hasta que se desvaneció y fue sumergida en el agua de la bañera hasta que murió, como consecuencia del ahogamiento.
Debido a la sospecha sobre que Micaela y su asesino se conocían, el fiscal Garay citó a sus amigos a declarar, con la esperanza de que ellos le aporten pistas firmas y para averiguar si el o los homicidas están entre ellos.
Hasta este jueves por la tarde ya brindaron testimonial ante la Fiscalía Especial cuatro chicas y dos chicos, y seguirán visitando otros conocidos el despacho del magistrado. Todos declararon que Micaela no tenía novio y que les parecía que no tenía hace años una pareja estable. Además, tanto ellos como la madre de la joven aseguraron que no tenía problemas con nadie y que en ningún momento hizo mención a que alguien la estuviese molestando, acosando o amenazando.
Sin embargo, les contaron a las autoridades judiciales que la víctima salía a menudo a bailar y que era muy sociable. Entraba en confianza y hacía amistades rápidamente, dando su teléfono celular y agregándolos a su cuenta de Facebook.
En ese sentido, los pesquisas establecieron que la joven no mantuvo ninguna discusión por el chat de esa red social con algún hombre que desencadenara el crimen. Tampoco hay indicios en la bandeja de mensajes que incriminen a alguno de sus contactos.
Por otro lado, está prácticamente descartado que la víctima sufrió agresión sexual antes de morir, aunque fue hallada desnuda, por su madre. No obstante, el forense le realizó un hisopado vaginal pero que el resultado estaría en unos días. Al respecto, fuentes ligadas a la investigación aclararon que de hallarle flujos masculinos a la chica no implicaría que tuvo relaciones con el homicida, porque los fluidos podrían ser de varios días anteriores.
En cuanto a los amigos de Micaela que declararon este jueves, sus relatos fueron sólidos para detallar el lugar en donde estuvieron en el momento del crimen, sobre todo porque luego fueron constatadas esas declaraciones.
Santiago Garay también entrevistó a los vecinos del edificio. Entre ellos no está el sospechoso. Sin embargo, algunos le expresaron haber escuchado gritos que venía del departamento de la víctima pero le restaron importancia porque no fueron prolongados en el tiempo.
Por el momento, el magistrado no tiene sospechoso ni el motivo por el cuál fue asesinada Micaela. Pero las medidas que está tomando buscan que los enigmas comiencen a contraerse y las pistas y pruebas a hacerse visibles.



