Por Enrique Pfaab
La víctima había dejado su Eco Sport en un negocio de su confianza en Rivadavia. Antes de la hora pactada un ladrón ejecutó un plan simple pero bien actuado, engañó a los empleados y desapareció en el rodado de "su padre".
Fue a buscar su camioneta al lavadero pero un "falso hijo" suyo la "retiró" primero
RIVADAVIA – “Vengo a buscar la camioneta que les dejé para lavar…¿¡Cómo que no está!?...¡Nooooo! ¡Yo no mandé a nadie a buscarla! ¡Pero la put….!” Y el tipo quiso agarrar a golpes al primero que estuviera más cerca.
El caso ocurrió hace unos días pero recién trascendió este jueves. El vecino de la ciudad de Rivadavia llevó a lavar su flamante Ford Eco Sport a un lavadero de autos. Un lugar conocido y confiable.
“Te la dejo. Lavala completa, por dentro y por fuera. También el chasis”, recomendó el dueño de vehículo y se fue a realizar algunos trámites. “Vuelvo al mediodía”, dijo.
En el lavadero se dedicaron a lavar la Eco Sport tal cual se les había encargado. Además había otros autos que esperaban en mismo tratamiento.
En caso es que como a las 11 apareció un joven que dijo que venía a llevarse a Eco Sport. “Soy el hijo del señor que vino a dejarla”, explicó. En el lavadero le dijeron que no podía llevársela, por más que pagara el lavado. Entonces el joven desconocido agarró su celular, marcó un número y se lo escuchó decir claramente: “Papi, no me dejan llevarme la camioneta. Llamalos vos y deciles quien soy”. El teléfono sonó en la oficina del lavadero. Cuando lo atendieron nadie contestó y cuando se dieron vuelta ya no estaba ni el joven ni la Eco Sport.
A las 12 apareció el dueño de la camioneta y negó haber mandado a alguien a buscarla. Increíblemente, pese a que el caso parece grave, el delito cometido es un simple hurto y así fue calificado en la Unidad Fiscal de Rivadavia.




