"Entendemos que esta ley es de avanzada y sigue garantizando derechos, pero estas estructuras no fueron pensadas para instituciones tan modernas como el cambio de identidad”, advirtió el jefe del Servicio Penitenciario, Sebastián Sarmiento

El Gobierno no tiene un plan para reorganizar a los presos que cambien la identidad de género

Por UNO

Por Soledad [email protected]

La nueva ley de Identidad de Género provocó un problema en la clasificación de presos dentro de las cárceles, por lo que las autoridades deberán adaptarlas a los cambios para respetar los derechos de cada interno.

Hoy las cárceles están clasificadas para hombres y mujeres. En el penal de Boulogne Sur Mer existe el pabellón “rosa”, donde conviven internos travestis u homosexuales.

“Entendemos que esta ley es de avanzada y sigue garantizando derechos, pero estas estructuras no fueron pensadas para instituciones tan modernas como el cambio de identidad”, indicó el director del Servicio Penitenciario, Sebastián Sarmiento, quien deberá pensar dónde serán alojadas las personas que decidan cambiar de identidad de género.

“Quien esté dentro de la cárcel y decida cambiar su nombre por medio de la ley, permanecerá en el mismo sector donde está alojado”, sostuvo Sarmiento a diariouno.com.ar, quien agregó: “El problema se verá cuando alguien que haya cambiado su condición de género en libertad y por algún inconveniente con la Justicia vaya preso, las cárceles no están adecuadas para esto y deberemos pensar en nuevas instancias”.

“Un hombre que cambió de sexo es detenido y se niega a ir a una cárcel de varones se deberá buscar una solución entre la Justicia de Ejecución y el Servicio Penitenciario”, agregó.

Por su parte, el ministro de Gobierno, Félix González, de quien depende el Servicio penitenciario, indicó que con el cambio de identidad de género “legalmente un hombre pasa a ser mujer, se lo considera mujer y debería ir a la cárcel del Borbollón”, aunque indicó que hay que delinear cómo será el cambio para que no afecte el resto de la institución.

Sarmiento estimó que preventivamente se puede destinar un lugar especial para aquellos que cambien de identidad de género, pero “no se los puede aislar. Ellos deben permanecer y estar con el resto de la población carcelaria”.

Respecto a este tema, la Turca opinó: “Existe un pabellón llamado Rosa donde ya esta esteriotipado desde su manera de vida, solo es cambiar el nombre y las cosas siguen igual. Creo que es más sencillo de lo que la gente se imagina”.