Por Cecilia Osorio
En el local de Punta y hacha ingresaron dos delincuentes y tras exigir el dinero de la caja saquearon las pertenencias de los clientes. El hecho despertó las quejas de los lugareños.
Dos hombres armados asaltaron un restorán en Godoy Cruz y hubo quejas de los vecinos
El resto bar estaba abierto como todos los fines de semana. Unas doce personas disfrutaban de una velada que en la medianoche del sábado transcurría con normalidad. Pero a la 1 de la madrugada del domingo el panorama cambió y los que hasta ese momento eran meros comensales, se convirtieron en víctimas de un asalto.
Dos hombres, uno de ellos con un arma de fuego, ingresaron al local Punta y Hacha, en Beltran 1671, de Godoy Cruz. En cuestión de minutos, después de exigirle al propietario del salón, Huberto Benegas (62), los $1.000 que hasta ese momento había logrado ingresar a la caja, fueron por los consumidores que debieron entregar sus celulares, camperas y billeteras, entre otros elementos.
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Horas después de ocurrido el episodio, mientras el dueño del bar ya no se encontraba en el lugar, los vecinos hicieron su reclamo y aseguraron que no se trató de un hecho aislado. Argumentan que elevaron una nota a la Policía por la cantidad de episodios ocurridos en el mes, aunque la estrategia, de poco les sirvió.
Minimarkets, locutorios, fiambrerías, boutiques y hasta la heladería frente al local asaltado conforman la nómina de comercios donde la delincuencia ya marcó su paso.
“Intentaron robarnos dos veces. En ambas oportunidades dimos aviso a la Comisaría Nº27 (de la zona) que respondió a nuestro llamado. Pero como los victimarios eran menores, los oficiales no pudieron hacer nada. Es cosa de todos los días, este último mes la seguidilla de asaltos no ha tenido descanso”, contó Cinthia Cámbaro, quien trabaja en el local donde venden helados.
Su vecina, Lidia Donato, sumó su malestar y dijo que “en Beltrán casi Pellegrini, el minimarket cerró hace pocos días porque sus dueños padecieron este tipo de hechos”.
Sólo unos minutos“Estábamos tomando y comiendo algo, éramos pocos en el lugar y todo parecía normal. Hasta que nos dimos cuenta que el bar se había quedado en silencio. Por el lugar en el que estábamos ubicadas, no veíamos bien lo que sucedía. Aunque la reacción de la gente nos sorprendió, sobre todo porque empezaron a pararse y a salir a la calle. Después nos enteramos que habían entrado un chico, amenazando, mientras otro lo esperaba en la puerta. Se llevaron la plata de la caja y supimos también que les habían sacado a los que ocupaban las mesas contiguas a la barra sus pertenencias. Fue una situación horrible”, contó Fernanda (28), quien estaba en Punta y Hacha al momento del asalto y dio su testimonio pidiendo la reserva de su apellido.
Dijo que los delincuentes actuaron rápido y que no medió la violencia para hacerse rápidamente de un botín generoso.
Si bien no es vecina de la zona, esta vícima dijo que el dueño les contó que “no era la primera vez que les robaban".
Y los testimonios siguieron sumándose: "Hugo tenía también un minimarket, al lado del bar, y lo cerró por haber padecido situaciones similares”, dijo Lidia Donato, quien trabaja en el barrio Lihué y opinó que antes creía que lo que veía en ese barrio de Guaymallén era excepcional.
“Cuando vienen mis vecinos y me cuentan hechos como éstos, ya no me sorprenden”, explicó amargada la Lidia quien junto a otros habitantes de esa concurrida zona con empuje comercial firmaron una nota para hacer visible la ola de asaltos.
“La elevamos a la Policía, pero hasta ahora la única respuesta es un par de oficiales en bicicleta dando vueltas por la zona”, dijo Cámbaro.
La investigación que se sigue por el hecho en la Oficina Fiscal Nº4 aún no arrojó detenciones.