Durante la noche del viernes y el sábado por la madrugada se registraron serios incidentes en la puerta y en el interior de un boliche bailable ubicado sobre Hipólito Yrigoyen en El Toledano.
Allí cientos de menores que no pudieron ingresar a la fiesta del Día del Amigo que organizó la discoteca provocaron disturbios que incluyeron pedradas y represión con gas pimienta.
Todo comenzó cuando en durante un control de rutina realizado por el juez Oscar De Diego e inspectores del Municipio. El magistrado constató que el establecimiento estaba desbordado en la capacidad habilitada por la Comuna y decidió la suspensión del ingreso de los menores que ya habían adquirido sus tarjetas por anticipado.
La orden no cayó bien entre los jóvenes y algunos de estos comenzaron a tirar piedras contra los móviles policiales que se habían apostado en el lugar. La situación se desmadró y De Diego pidió el apoyo de la unidad de Cuerpos Especiales que arribó en contados minutos al lugar.
Con los efectivos en la puerta, De Diego recorrió las instalaciones y según sus palabras " encontramos chicos a punto del desvanecimiento por la cantidad de gente que había en el interior del local".
El cuadro de interior y del exterior del predio confirmó las sospechas del juez que confirmó la orden "para que nadie más ingrese al local". A partir de ese momento los ánimos se volvieron a alterar y algunos efectivos utilizaron gas pimienta para alejar a algunos de los menores. Esta acción fue avalada por el juez De Diego que autorizó "el uso del gas para evitar un mal mayor" según expresó en declaraciones radiales a la 95.7.
Cuando volvió la calma , el juez y la policía se retiraron del lugar pero unas horas más tarde tuvieron que regresar porque a la salida del boliche varios grupos intercambiaron pedradas y agresiones.
En ese momento el caos imperó en las inmediaciones del boliche donde los chicos comenzaron a correr sin advertir que por la avenida había mucho tránsito. Por suerte dijo De Diego "no tuvimos que lamentar una tragedia".
Y afirmó que "una de las piedras lastimó a una chica que tuvimos que asistir" y agregó que " nos llamó la atención como muchos de los menores que se acercaron al boliche y no pudieron ingresar estaban borrachos".
En ese sentido aseguró que "en la discoteca no se vendió alcohol" y que "la ingesta se produjo en las famosas previas que hacen los chicos antes de ir a bailar".
