El profesional, que también era uno de los dueños de la granja Cabaña Caprina, apareció muerto el jueves en calle España, a pocos metros de su domicilio.

Continúa la investigación de la muerte del psicólogo Mario Abel Lázzaro

Por UNO

Mientras continuan los estudios forenses en torno a la muerte del conocido psicólogo Mario Abel Lázzaro(65) un adelanto da cuenta que el hombre hallado muerto en la calle en pleno centro y cerca de su casa, no presenta golpes y que tampoco fue envenenado.

Esto no quita que el caso se haya cerrado ni mucho menos ya que faltan más estudios toxicológicos y análisis para desechar que su deceso haya sido producto de un acto violento.

Los pesquisas que intervienen en el caso no desechan nada y quedan a la espera, al igual que la Justicia, del dictamen final del forense.

Por el momento la causa sigue caratulada como averiguación muerte ya que todavía quedan puntos oscuros para esclarecer. La extraña muerte de Lázzaro que fue dada a conocer en exclusiva por UNO en su edición del viernes, provocó un sinfin de comentarios y preocupación dado que era una persona muy conocida no sólo en el ambito de su profesión sino también por haber sido uno de los propietarios del conocido restaurante La Cabaña Caprina, en Luján de Cuyo.

El profesional fue el fundador de la Asociación Psicoanalísis de Pareja, Familia y Grupo y actualmente ejercìa la docencia. Su deceso conmocionó profundamente también a la Sociedad Psicoanalítica de Mendoza donde era profesor.

La aparición del cuerpo tirado a pocos metros de su casa, en calle España 948, en pleno centro,el lunes 20 hizo aparecer el caso como el de una persona que, al no presentar heridas visibles, indicaba que su muerte se produjo por causas naturales, no descartándose en un primer momento un infarto de miocardio.

Así fue como lo llevaron al Cuerpo Médico Forense donde la necropsia no fue realizada en el acto tan es así que recién el viernes fue sepultado.

El caso salió a la luz cuando sus empleadas llegaron a la vivienda el martes pasado y no lo encontraron.Esto les llamó la atención pero más aún que las habitaciones estuvieran revueltas dado que una de las caracteristicas de Lázzaro era precisamente el orden.

Lo buscaron por doquier y consultaron a amistades las cuales dijeron que no sabían de él.También fue consultada por las dos mujeres, su pareja de unos 47 años. Con él aparentemente Lázzaro habría sostenido una fuerte discusión el sábado a la noche que se escuchó hasta en la portería del edificio, según les habría confiado el propio portero.

La pareja también dijo desconocer el paradero de Lázzaro. Ante tanta incertidumbre, porque el profesional era muy atento con sus pacientes a quienes avisaba en caso de no poder atenderlos, la preocupación fue in crescendo a tal punto que decidieron radicar la denuncia en la Oficina Fiscal 1 como averiguación paradero.

Recién entonces se activó lo que en un principio no constituye ninguna garantía para una persona que muere en la calle: las autoridades judiciales se movilizaron para establecer si ese cadáver encontrado en la vereda podría pertenecer a Lázzaro.El resultado fue positivo y entonces se abrió una causa que está en manos del fiscal Gonzalo Nazar y que por ahora sigue caratulada como averiguación muerte.

Producción Periodística: Caterina Gibilaro