Por Catherina Gibilaro[email protected]
En el tercer juicio, ordenado por la Suprema Corte de Justicia, finalmente Alejandro Ahumada fue encontrado culpable por el asesinato de Cintia Castillo (19), ocurrido en 2008.
Condenaron a un hombre a 16 años por matar a su novia en Guaymallén
Este martes la Sexta Cámara del Crimen puso punto final al caso a las 14.45, al dictar una condena de 16 años de prisión bajo la figura de homicidio agravado por uso de arma de fuero. Los camaristas Marcelo Gutiérrez del Barrio(presidente),Alejandro Gullé y Liliana de Paolis de Aymerich, en fallo unánime y acogiendo el pedido del fiscal Fernando Guzzo y la querellante Claudia Vélez, dictaminaron la pena que llevó al penal inmediatamente al acusado.
Guzzo pidió que quedara detenido en la misma sala apenas se conoció la sentencia y de este modo evitó una posible fuga de Ahumada. Los testimonios del tío Carlos Alberto Nuñez y de otras personas entre ellas la madre, de nada le sievieron para que la justicia fallara a su favor.
Contradicciones y porque no, mentiras, hicieron convencer al tribunal que el caso era más que claro ya que bucearon entre las falsedades para buscar la verdad que hallaron sin mucha dificultad. El Fiscal Guzzo en un alegato contundente puso en duda los movimientos de Ahumada entre las 18.30 de ese 13 de marzo en que estaba en la obra con Castillo y disparó el arma, y el ingreso al hospital Central que se produjo recién a las 20.35 según consta en los registros hospitalarios.
Esta demora de 2 horas para llevar a Cintia al hospital fue tomada por el fiscal como el tiempo que utilizó Ahumada -como ardid- para inventarse un pretexto para justificar lo injustificable:o sea inventar una excusa que convenciera a los investigadores de que él era ajeno al hecho.
Además inventó que habían sido atacados por un sujeto en moto que fue quien le disparó a Cintia. Sin embargo recién el 27 de marzo declaró que él había sido el autor disparado.
El fiscal también hizo hincapié en las llamadas telefónicas que se hicieron desde el teléfono del tío el dia del fatal hecho y según consta de las verificaciones efectuadas, ninguna de ellas fue a un servicio de emergencia sino todas al dueño de la obra,Ricardo Berardo, que fue el que llevó a la joven al hospital Central en su automóvil. Tampoco descuidó el informe de la Policía Científica que daba cuenta que el disparo que impactó en la cabeza de la infortunada a joven había sido desde muy corta distancia.
Respecto a la muerte, Guzzo señaló que el cerebro tiene un mapeo en forma lineal y entonces esa persona neurológicamente está muerta y su situación irreversible. Para él, técnicamente la chica estaba muerta antes de donar los órganos.
En cambio, un argumento realmente irrisorio fue el esgrimido por el defensor de Ahumada, Daniel Romero, quien responsabilizó a la madre de la chica, al ex marido y a una tía de la muerte de Cintia porque fueron ellos quienes habían autorizado la ablación en el hospital Central.
El casoEl crimen de Cintia data del 13 de marzo del 2008.Esa tarde la chica había ido a visitar y llevarle ropa a su novio en una obra en construcción en calle Mathus Hoyos al 900 de Bermejo, Guaymallén. Ambos se retiraron hasta el obrador y poco después un disparo retumbó en el aire.
humada salió a llamar a su tío para decirle “mirá la macana que me mande...el arma se disparó sin querer”.De todos modos no sucumbió a la tragedia ya que tuvo tiempo para pensar y dirigiéndose siempre a su tìo le manifestó que” voy a decir que nos tirotearon”.La treta le jugó esta vez una mala pasada.



