De acuerdo a informaciones que trascendieron este martes, algunos de los proyectiles encontrados en la Peugeot Partner con los que acribillaron a Nélida Tórres (28), en la madrugada del domingo en Lavalle, pertenecen a un jefe policial a quien le robaron hace un mes su arma reglamentaria.
Fueron los peritos balísticos los que establecieron que algunas de las balas utilizadas en el crimen fueron robadas al comisario inspector Héctor Barroso, sub jefe de Investigaciones de la Policía de Mendoza.
El robo se produjo el pasado 27 de junio cuando el policía dejó el móvil (una Renault Sandero) sin chofer, en cercanías de la Clínica Francesa ubicada a una cuadra de la Costanera, a la altura de Dorrego, Guaymallén, donde estaba internada su hija.
En el asiento del vehículo había dejado un maletín que atrajo la atención de los malhechores y en cuyo interior estaba el arma reglamentaria de Barroso, una pistola calibre 9 milímetros; proyectiles de diversos calibres y tres chalecos antibalas.
Poco después de 30 días de ese robo, las municiones fueron utilizadas en un crimen que investiga el fiscal especial Daniel Carniello.
Producción periodística: Catherina Gibilaro



