Por Rosana Villegas
La joven madre de 34 años habría salido a comprar en el barrio Olivares. Su concubino habría asegurado que, al regresar, la víctima le dijo que le dolía la cabeza y en el acto se desplomó en su casa. Cuando él la revisó supo que había recibido un di
Asesinaron a una mujer de un disparo en el pecho en un confuso hecho en Ciudad
Un balazo debajo del seno derecho acabó con la vida de una joven madre de 34 años que habría salido a comprar en el barrio Olivares de Ciudad. Si bien el crimen se encuentra en pleno trabajo de investigación a los pesquisas le suena poco creíble la versión de cómo sucedieron los hechos que brindó el concubino de la víctima.
Roberto Irazábal (47) y un par de familiares frenaron abruptamente en la guardia del hospital Lagomaggiore cerca de las 22 del sábado. Llevaban consigo, muy mal herida a Laura Elizabet Nuñez (34), la concubina del hombre y madre de cuatro niñas.
Ante el médico, Irazábal habría dicho que la mujer llegó baleada a su casa y el galeno constató que el disparo le había impactado en el pecho, debajo del seno derecho y que había sido fatal. Al desnudar el cadáver para averiguar si presentaba algún otro impacto de bala, los peritos de Científica encontraron entre su ropa un proyectil de calibre 9 milímetros.
Ante el crimen consumado, el personal de Investigaciones entrevistó al entorno de la víctima para conocer su versión. Allí su concubino habría asegurado que minutos antes de las 22 Laura le dijo que saldría a comprar cigarrillos al barrio Flores y que al regresar la mujer aseguró que le dolía la cabeza y en el acto se desplomó en su casa. Cuando él la revisó supo que había recibido un disparo de bala.
Sin embargo, los dichos del hombre suenan al menos poco lógicos ante los pesquisas, ya que por el tamaño del proyectil que le provocó la muerte, es casi improbable que la mujer no se hubiera percatado de que recibió un disparo, y en todo caso habría acusado un fuerte dolor en el pecho y no en la cabeza, como señaló su pareja. Además los investigadores que recorrieron el barrio Olivares en donde vivía la víctima, constataron que en la casa vecina a la suya hay un negocio que vende cigarrillos y otro similar en la misma cuadra, con lo cual no se entiende que debiera haberse alejado hasta el barrio Flores para adquirir un paquete de tabaco.
A estos puntos oscuros del crimen se sumó que una hermana de la mujer asesinada aseguró que ella habría sido herida junto a su casa y que allí se escondía el arma con la que le dispararon, pero pese a que se requisó la vivienda señalada, allí no se halló nada sospechoso.
Alguien cercano a la víctima señaló que el crimen pudo ser consecuencia de un tiroteo que se había desatado en la tarde del sábado en el mismo barrio Olivares y que habría protagonizado una conocida banda de la zona llamada “Los Monitos”.
Sin embargo, hasta el momento, los investigadores no tienen demasiadas pruebas que los orienten para llegar hasta el homicida y saber por ejemplo si se trató de un intento de asalto o si fue consecuencia de algún viejo resquemor.




