Tras ser designada al frente de las cárceles federales por el presidente Alberto Fernández, la funcionaria aseguró además que “bajó muchísimo” la población penitenciaria durante la pandemia en virtud de los arrestos domiciliarios concedidos y una disminución del nivel de delitos.
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María Laura Garrigós.
“Esto desinfló un poco la olla a prisión”, graficó sobre las condiciones de detención y el hacinamiento del servicio penitenciario. Pero adelantó que se va a revertir el grado de ocupación de los penales cuando concluya el aislamiento preventivo, social y obligatorio dispuesto por el avance del coronavirus. “Esto desinfló un poco la olla a prisión”, graficó sobre las condiciones de detención y el hacinamiento del servicio penitenciario. Pero adelantó que se va a revertir el grado de ocupación de los penales cuando concluya el aislamiento preventivo, social y obligatorio dispuesto por el avance del coronavirus.
La nueva interventora anticipó que su objetivo será “traer el servicio penitenciario al Siglo XXI para cumplir con la manda constitucional”.
“Es curioso, no hay otras reparticiones del Estado que tengan una dedicatoria en la parte dogmática de la Constitución. Lo que claramente dice la Constitución es que las cárceles no son para castigo”, planteó su enfoque la fundadora de la agrupación Justicia Legítima. “Es curioso, no hay otras reparticiones del Estado que tengan una dedicatoria en la parte dogmática de la Constitución. Lo que claramente dice la Constitución es que las cárceles no son para castigo”, planteó su enfoque la fundadora de la agrupación Justicia Legítima.