ver más
Inicio País

El parque Agnesi tiene una historia que debería ser documentada

Enrique Pfaabpfaab.enrique@diariouno.net.ar

La historia formal está en los libros, repleta de fechas y personas notables. En cambio, la pueblerina, la callejera, sólo se conserva en la memoria de la gente y habría que guardarla en alguna parte antes de que los viejos se mueran. Curiosamente, esta última versión de la historia es la que tiene relación más directa con la vida actual y cotidiana de esos pueblos. Para reconstruirla, hay que preguntar a muchos y muchas veces.Un ejemplo: los vecinos de San Martín disfrutan todos los fines de semana de los espacios verdes que en los últimos años fueron recuperados por la comuna, uno de los aciertos más importantes de la actual gestión. Primero fue el parque Agnesi, después el parque La Palmira y ahora las dos manzanas del Museo las Bóvedas.
El de Palmira era un basural, junto al río, y la historia de Las Bóvedas es bastante conocida. Pero son pocos los que recuerdan los orígenes del parque Agnesi, enorme predio de 40 hectáreas en donde, además del área recreativa y arbolada, están ahora el Centro de Congresos y Exposiciones, el Templo del Vino, el autódromo y el teatro griego.Estaba originalmente dentro de una propiedad privada muchísimo más grande, que incluía también lo que es hoy el Aeroclub San Martín, donde está ahora el emblemático barrio San Pedro y llegaba, incluso, más allá de la ruta 7.Las tierras eran propiedad de la familia alemana Von Der Heyde. La casona principal está todavía, sobre la lateral norte de la ruta 50, entre el barrio San Pedro y la bodega Palau. Incluso, del lado norte de la ruta 7 se conserva la vivienda en donde estaba el administrador de la propiedad, el ingeniero Jorge Smith.Von Der Heyde ordenó realizar en una amplia área de su tierra una gran plantación de eucaliptus. Muchos de esos árboles, especialmente los que fueron plantados en el perímetro de la propiedad, aún están allí, enormes y frondosos. Son los que se ven sobre los costados del parque, sobre la ruta 50 y también al costado de la avenida Eva Perón, ex costa canal Montecaseros.Sin embargo, la mayoría de esa plantación, que tenía fines de explotación maderera, no prosperó. El suelo salitroso y, especialmente, la falta de agua hicieron que la iniciativa fracasara.A la municipalidad Nadie recuerda muy bien cómo fue que esas tierras de Von Der Heyde pasaron a manos municipales. Seguramente ese detalle figura en algún archivo catastral. Posiblemente haya sido por pagos fiscales.En los años ’60, cuando Mario Magistreti era secretario de Obras Públicas, la comuna decidió hacer, en lo que hoy es el Agnesi, un balneario público que tenía una curiosa forma de trébol. La intención era aprovechar el agua de una perforación existente y que hoy todavía se utiliza.Algunas fallas constructivas y la falta de mantenimiento hicieron que el balneario se fuera deteriorando con el paso del tiempo y, finalmente, quedó abandonado.Entonces, vino lo peor. El lugar se fue transformando en un yuyal y, con el tiempo, en un basural a cielo abierto.

MÁS LEÍDAS