Ezequiel Carboni reconoció este lunes que se va de Lanús "con dolor" tras haber sido insultado por parte de la hinchada en la derrota 1 a 0 ante Aldosivi, en condición de local.
El entrenador saliente manifestó que tanto como el presidente Nicolás Russo como los referentes le pidieron que revea su postura, pero ya era una decisión tomada.
"Como se dieron algunos resultado perversos creía que lo mejor era no seguir. Russo me dijo que seguía creyendo en mí y los jugadores también me manifestaron que valoraban mi trabajo.
Les expliqué que no pasaba por un tema de fuerzas, tengo una familia muy arraigada al club", dijo Carboni en declaraciones formuladas a TyC Sports.
El "Keli" dijo ser "el responsable por lo hecho en estos tres partidos y también por lo hecho en el semestre pasado".
"Yo tenía pensado que si no sacábamos un resultado y, a pesar de mi amor propio, dar un paso al costado. Ayudó a mi pensamiento el hecho que se manifestara", indicó.
En los últimos minutos del encuentro ante Aldosivi, parte de la hinchada del "Granate" insultó al entrenador, quien defendió los colores de la institución también como futbolista.
"Me duele lo de la gente porque yo quiero a este club de verdad. Yo vivo a tres cuadras del club. Es mi vida. Sabía que me jugaba una parada difícil cuando acepté este desafío", sostuvo.
Carboni recordó que se hizo cargo del equipo "cuando había que hacer un ajuste importantísimo en cuanto al aspecto económico".
"Se fueron 19 futbolistas. Desde contratos muy altos hasta juveniles que percibían 40 mil pesos por mes. No obstante, creo que se armó un buen plantel. Los refuerzos que trajimos tienen jerarquía, pero muchos de ellos venían sin continuidad en sus clubes y les faltó ponerse a punto. Creo que pueden hacer un gran campeonato", cerró.
Rodrigo Acosta, hermano del "Laucha" y entrenador de la Reserva, se hizo cargo de manera interina y la intención de la institución es ver cómo se da el partido del viernes ante Argentinos Juniors y luego tomar una decisión en torno al reemplazante.