Por Marcelo Sottile/Mundo Deportivo.
Messi jugará su primer partido del 2017 para Argentina justo con el rival que lo hizo renunciar a la Selección. Esa foto igual ya se ve en blanco y negro. Es una antigüedad. Aunque hay otras situaciones que tienen violenta actualidad: el equipo del 10 se juega gran parte del seguro al Mundial y de la tranquilidad de varios meses en el partido del jueves contra Chile. A favor del juego en el estadio de River, a las 20.30, es que los visitantes no podrán traer a Arturo Vidal (suspendido) ni a Marcelo Díaz (lesionado). En contra, la urgencia del once de Bauza y todo un contexto que Leo quiere mejorar.
Aunque parezca mirar todo distante, Messi sabe todo. Adentro y afuera de la cancha. Por eso no es menor para él con qué contexto se encontrará al volver al país en pantalones cortos. ¿Qué verá cuando aterrice en Ezeiza? En el marco organizativo, lo que más le gustará es tener cerca la cara de Marcelo Tinelli. Se trata de uno de los hombres más poderosos del país por su influencia mediática, sus logros empresariales, pero el combo lo completa una gran relación con el crack y que en breve será oficialmente presidente de la Superliga que se creará en la Argentina -símil modelo español- y también se transformará en el secretario de Selecciones. Tinelli es una garantía para la tranquilidad y la paz de Messi en la Selección. Es más, se sabe que habrá una reunión entre ellos y parte del plantel esta semana. Por lo bajo se cuenta que para el 10 era casi una condición que Tinelli estuviera con ellos en la última recta de cara a Rusia 2018.
El resto se verá en la cancha. Si la sonrisa de Leo multiplica la sonrisa de los hinchas. Por lo pronto, él se encontrará con una buena noticia.
Fuente: Mundo Deportivo.



