La política no descansará de acá hasta las elecciones del año que viene. Lo que pasó hace unos días en las afueras del Congreso de la Nación habla de la temperatura que ha tomado la cuestión del poder en Argentina.
Tinder político: el match con Bullrich y la olla a presión que apunta a Cornejo
Hubo un cónclave político en la ciudad de Buenos Aires del que participaron al menos dos mendocinos. Entre cafés, agua y algún entremés, los convocados departieron de varias cosas
Alfredo Cornejo sigue mostrándole lealtad a Javier Milei, mientras el ruido interno en los partidos no para. Nunca sabremos a ciencias ciertas quienes fueron “los infiltrados” que generaron los desmanes en la Plaza del Congreso en medio de una marcha convocada por las universidades públicas que contó con el acompañamiento de gremios, organizaciones de jubilados, discapacitados y otros grupos políticos.
Un mar de especulaciones
El solo hecho de no poder dilucidar con precisión quienes fueron los desacatados, pone un manto de duda sobre el gobierno nacional porque los tuvieron a tiro con el tremendo despliegue de fuerzas de choque que dispuso el ministerio de Seguridad a cargo de la cordobesa Alejandra Monteoliva pero no pudieron –o no quisieron— frenarlos y/o detenerlos. Sería demasiado reduccionista asegurar que “la izquierda” fue responsable de los actos de vandalismo, es un lugar demasiado común de la política –y de buena parte del periodismo— que pocas veces queda demostrado con pruebas.
Igual sería demasiado conspiranoico decir que fue el gobierno quien generó los disturbios para garantizarse el fracaso de la sesión y la difusión de imágenes de caos que abonan la teoría de que alguien quiere “voltear al gobierno”, una hipótesis que los Milei aman infundir.
Aunque ambas posibilidades quedan totalmente desplegadas arriba de la mesa de las especulaciones.
Patitos mendocinos en fila
Ocho de los diez diputados nacionales mendocinos (solo Martín Aveiro y Emir Félix se sentaron en sus bancas y dijeron presente) fueron metidos en una burbuja sin salida e impedidos de presenciar la sesión que trataría varios asuntos que contiene el polémico, famoso y enorme decreto 70/23 con asuntos que van desde el financiamiento de las universidades pasando por los alquileres, los discapacitados y las tierras del país.
Un pastiche de temas a los que Javier Milei les metió mano cuando todavía la espuma efervescente de su victoria lucía estelar, o sea: sociedad completamente anestesiada y en medio de una luna de miel incipiente. Golpe inteligente, rápido y letal.
Las cosas con el tiempo fueron moviéndose, Milei pasó del 58% de imagen positiva al 35% que tiene hoy con una negativa en crecimiento. El gobernador Cornejo forma parte de los aliados clave del presidente y ha sido más leal que Milei al acuerdo que comparten, digamos todo. Espera que lleguen señales pronto desde la Casa Rosada sino deberá juntar a los suyos, barajar y dar de vuelta.
Ágape para pocos con mucha rosca
Esta semana hubo un cónclave político en la ciudad de Buenos Aires del que participaron al menos dos mendocinos. Entre cafés, cocas zero, agua y algún entremés, los convocados departieron de varias cosas. La realidad del país preocupa a muchos: los éxitos de la macroeconomía no llegan a la microeconomía, lo que en pocas palabras significa un derrumbe del consumo por falta de moneda en el bolsillo de los argentinos a las puertas de las vacaciones de verano.
Una saltimbanqui con buena imagen
El nombre de Patricia Bullrich revoloteó la reunión y hasta algunos osaron tirar una pregunta que generó extrema tensión: ¿podría ser la senadora nacional, aliada de Milei, candidata por fuera de La Libertad Avanza o portando el sello de algún partido como la UCR? La ecuación es simple, el radicalismo podría aportar la estructura nacional que Bullrich no tiene y la exministra le solucionaría al centenario partido la falta de un candidato taquillero que pueda ganar una elección. La sola especulación prendió las alarmas de Casa Rosada porque en el laboratorio instalado en el despacho de Santiago Caputo con vistas a la Plaza de Mayo. El monje libertario quiere definir ya la fórmula del oficialismo reservando el lugar de segunda de Milei a Bullrich.
Caputo cree que eso puede ser tentador para ella porque no rompería La Libertad Avanza (por ahora), le suma una figura de gran exposición y bien rankeada además de dejarla con chances de ser candidata a presidenta en 2031, suerte con la que Milei no correrá.
La Constitución argentina permite solo una reelección inmediata a quienes formen parte del binomio presidencial. A eso hay que sumarle lo que tanto el mileísmo y el bullrichismo ya han comprendido: rotos no gana ninguno de los dos. Karina Milei cree que Bullrich tarde o temprano los abandonará, por eso preferiría que a su hermano lo acompañe un ortodoxo como Martín Menem, pero el riojano ha resbalado varias veces con cáscaras de banana tiradas en los pasillos del poder por el mismísimo Caputo (Santiago).
En pocas palabras
- Cónclave político: Reunión en Buenos Aires abordó la preocupación por la economía y el consumo.
- Patricia Bullrich: Su nombre circuló en la reunión como una posible candidata presidencial aliada a Javier Milei.
- Alfredo Cornejo: Mantiene lealtad a Javier Milei mientras se especula sobre su futuro político.

