Julián Vinacour
Todos los años, en la transición entre agosto y setiembre se produce un brote de fiebre por llegar en forma al verano. Quienes la padecen son llamados “deportistas golondrina” y al esfuerzo físico que deben realizar en poco tiempo se les suma una serie de gastos que arranca en los $2.250 y se eleva hasta los $13.000.
Estos montos son la suma de lo que vale un gimnasio durante cuatro meses y un equipo deportivo básico de remera, calza y zapatillas.
Los valores de los gimnasios fluctúan entre $250 uno de barrio y $500 uno de primer orden.
Allí se pueden realizar ejercicios de musculación (con pesas) y de cardio (con cintas y elípticos), bajo la mirada de un profesor que en algunos casos es más atenta que en otros.
Pero también están quienes prefieren la atención personalizada de un entrenador. En esos casos, existen personal trainers que cobran de $100 a $250 la hora, aunque también se establecen tarifas por el mes entero: 3 clases de una hora por semana, promedio $1.000.
Es decir que el entrenamiento en un gimnasio puede salir desde $250 hasta $1.500 o más.
Obviamente que para realizar actividad física existe ropa adecuada y la adquisición de un conjunto básico de primera marca no baja de los $2.000.
Otras alternativas
Disciplinas más aeróbicas como bailes y spinning son otras de las preferencias que escogen muchos que aspiran a tener un cuerpo en “forma”.
En esos casos los precios tienen una base de $250 por dos clases de una hora de spinning , que se eleva a $290 por tres clases y llega hasta $400 por dos clases de zumba, un baile brasileño.
En algunos lugares ofrecen por $500 rutinas de aerobox o bailes mixtos todas las veces que el cliente lo desee.
Natación
Para los que buscan conjugar en un entrenamiento la parte aeróbica con la muscular, natación se presenta como una opción propicia.
Los valores más económicos para sesiones de una hora dos veces por semana giran alrededor de los $300, mientras que los lugares más onerosos cobran una tarifa de $630 por un régimen de 3 veces semanales.


