El creador del spa CosquilleArte, en Madrid, supo ver como un negocio la relajación y la liberación de endorfinas que produce la risa.
Allí utilizan técnicas que permiten -según dicen- lograr profundos estados de tranquilidad.
En vez de agitar los dedos en las axilas o las plantas pédicas de los clientes los terapeutas de Cosquillearte pasan gentilmente sus dedos o hasta suaves plumas en zonas sensibles y ajustan la presión según la "cosquillosidad" del cliente.
CosquilleArte es la creación de Isabel Aires, una relacionista pública. Según relató, su padre le hacía unas suaves cosquillas mientras ella se dormía y el recuerdo de esa grata sensación la instó a profundizar en el tema.
Fuente: El Mundo/Noticias Locas.



