La presencia de maniquíes humanos en las vitrinas de la tienda "Coin", en Milán, al norte de Italia, causaron gran polémica. A pesar de haber acusado a la empresa de "comercializar con el cuerpo humano", Stefano Beraldo (el administrador de la tienda) explicó este lunes a los periodistas que "simplemente se trata de negocios" y ha añadido que es una práctica común en todo el mundo.
El mayor sindicato italiano, CGIL, protestó contra la presencia de maniquíes humanos en las vidrieras, anunciando querer "defender el decoro de los trabajadores y la inteligencia de los clientes".
Tras las protestas, los modelos continuaron en sus puestos de trabajo, pero esta vez sujetando una pancarta que decía "incluso hacer de maniquí es un trabajo".
Uno de los modelos, Matteo Cupelli, de 19 años, ha declarado este lunes que no quiere escándalos ya que, según él, se trata simplemente de un trabajo: "Hacemos publicidad para ropa y otros objetos. Además, muchas tiendas hacen lo mismo. Los que pasan por las vitrinas pueden sentirse ofendidos o no, pero hay muchos jóvenes que nos apoyan".
Beraldo afirma que el grupo pretende, mediante esta campaña publicitaria, dar trabajo a los más jóvenes y asegura que los salarios están en regla.
Fuente: ElMundo.es



