Una británica de 56 años ofreció donarle su útero a su hija de 25 para que pueda ser madre. Un equipo de médicos planea realizar el trasplante, consignó el diario inglés The Telegraph.
La receptora, de 25 años, nació sin órganos reproductores y, por lo tanto, sin ninguna opción de ser mamá. El procedimiento consistiría en fecundar con espermas del novio de la chica los óvulos de la joven y luego implantarlos en el útero donado.
Una madre ofreció su útero para que su hija quede embarazada y planean el trasplante
La receptora, Sara, nació sin órganos reproductores y, por lo tanto, sin ninguna opción de ser mamá. Si se concreta exitosamente la operación, la joven podría quedarse embarazada y gestar a su hijo en el mismo seno en el que ella se formó.
El procedimiento en el que Eva Ottosson será la donante, consistiría en fecundar con espermas del novio de su hija los óvulos de la joven y luego implantarlos en su útero donado.
La operación se espera que tenga lugar en la próxima primavera en Suecia, en donde doctores de Gotemburgo han estado evaluando a pacientes adecuados para este revolucionario proceso.
"Mi hija y yo somos personas muy racionales y ambas pensamos 'es sólo un útero'", ha dicho Ottosson, que dirige un negocio de iluminación en Nottingham (Reino Unido). "Ella necesita el útero y si soy el mejor donante... bien, vamos allá. Lo necesita más que yo. He tenido dos hijas, por lo que me ha servido bien".
El anterior trasplante de este tipo tuvo lugar en Arabia Saudí en el año 2000, cuando una mujer de 26 años que había perdido su útero debido a una hemorragia, recibió uno donado de una de 46 años de edad. Pero la receptora desarrolló problemas y el órgano tuvo que ser retirado después de 99 días. Desde entonces, los conocimientos médicos han evolucionado y un equipo en Gotemburgo cree que ya se puede realizar un trasplante exitoso.
Sara, que vive y trabaja en Estocolmo, tiene el síndrome de Rokitansky-Küster-Hauser, que afecta aproximadamente a 1 de cada 5.000 personas, y supone nacer sin útero y sin algunas partes de la vagina. La causa es desconocida y ella se dio cuenta cuando era una adolescente y no comenzaba a menstruar.
"Soy profesora de biología y creo que el útero es sólo un órgano como cualquier otro. Mi madre me preguntó si no me parecía raro recibir el útero en el que yo me gesté y mi respuesta es no. Estoy más preocupada de que ella vaya a sufrir una gran operación", contó Sara.
El Doctor Mats Brannstrom, que encabeza el equipo médico, contó al diario que un trasplante de útero sigue siendo una de las operaciones más complejas conocidas por la ciencia médica. "Técnicamente es mucho más difícil que el trasplante de un riñón, el hígado o el corazón. La dificultad es evitar las hemorragias y asegurarse de que los vasos sanguíneos son lo suficientemente largos como para conectarlos al vientre", explicó.
Fuente: El País



