Un equipo de la organización local Red de Trabajo Antiminas descubrió recientemente durante una visita de inspección que los profesores de un colegio rural de Uganda utilizaban una bomba sin explotar como campana para avisar a los alumnos.
Según el diario local Daily Monitor, los miembros del equipo se encontraban en el colegio -un centro de 700 alumnos- para explicar a los niños cómo detectar bombas, cuando descubrieron que los profesores golpeaban con piedras una bomba sin explotar para avisar a los niños.
"Su cabezal seguía activo, por lo cual, si hubiera sido golpeado con más fuerza, hubiera estallado inmediatamente y causado una destrucción imprevisible en la zona", declaró al diario el coordinador de la organización, Wilson Bwambale. Los miembros del equipo podrían hacer detonar la bomba en una zona acordonada, añadió.
Europa Press



