El ex titular del FMI, acusado de violar a una mucama de un hotel, vive en una mansión que su esposa, una periodista francesa, le paga. 50 mil dólares por mes se gasta la mujer en la cárcel VIP de Dominique Strauss-Kahn en Nueva York.
La vivienda queda en la calle Franklin. La casa antes fue ocupada por la actriz Cameron Díaz. Pero la artista no es la única estrella de Hollywood que vivió en el lugar. Los vecinos más famosos son Robert de Niro, que fundó el festival de cine independiente que lleva el nombre de esa localidad, Leonardo DiCaprio y Gwyneth Paltrow.
El ex jefe del FMI se casó en 1991 con la famosa periodista, que cree ciegamente en su inocencia.
Famosa, millonaria y heredera de una importante colección de arte, Anne Sinclair se mudó esta semana al lujoso departamento a la espera del juicio que decidirá la suerte de su marido, la famosa periodista francesa no vaciló en financiar con su fortuna la prisión de oro del ex candidato presidencial francés, al tiempo que juró una y otra vez ante la prensa la inocencia del dirigente socialista.
Mucho antes de que Strauss-Kahn alcanzase la notoriedad pública, Sinclair ya había saltado a la fama. De 62 años de edad, la mujer cautivó a la audiencia francesa durante 13 años, entre 1984 y 1997, al conducir un programa de política y actualidad en el canal televisivo TF1.
Licenciada en Derecho, comenzó su carrera como periodista en 1973. Sinclair es la nieta heredera de uno de los mayores compradores de arte del mundo, Paul Rosenberg, amigo de pintores del calibre de Picasso, Matisse o Braque. Durante la Segunda Guerra Mundial, Rosenberg huyó a Nueva York dejando su impresionante colección de arte escondida en tres lugares. Tras la victoria de los aliados, logró recuperarla casi por entero. Ese tesoro, calculado en cientos de millones de euros, pertenece ahora en forma exclusiva a su nieta. La mujer integra el comité directivo del Museo Picasso de París y está escribiendo un libro sobre la vida de su abuelo.
Nacida en Nueva York, criada en París, de doble nacionalidad y bilingüe, Sinclair fue la gran conquista amorosa de Strauss-Kahn, que ya tenía en su haber dos matrimonios previos. Se conocieron en un estudio de televisión en 1989 y el flechazo fue inmediato. Dos años después, se casaron.
Fuente: Perfil.com



