El periódico semanal británico más vendido en Reino Unido salió el domingo a la calle por última vez, víctima de un escándalo de pinchazos telefónicos que ha sacudido también la política británica y podría costarle al barón de los medios de comunicación Rupert Murdoch un lucrativo negocio de radiodifusión.
Más conocido por sus morbosos titulares exponiendo las faltas de los ricos y famosos, el último News of the World dijo simplemente "Gracias y Adiós", sobre un montaje de algunas de sus portadas más famosas de sus 168 años de historia. Murdoch, de 80 años, era esperado el domingo en Londres para tratar de salvar una presa mayor: su absorción de la cadena de televisión británica BSkyB.
El director Colin Myler dijo a los medios apostados a las puertas de sus oficinas del este de Londres que lamentaba profundamente el cierre del periódico. "No es aquí donde queríamos estar y no es donde merecemos estar, pero como tributo final a 7,5 millones de lectores, esto es para ustedes y para la plantilla, gracias". Las acusaciones de que los pinchazos telefónicos en el diario iban desde famosos a niños desaparecidos, familiares de víctimas mortales de los atentados de 2005 contra la red de transporte de Londres y familiares de soldados muertos en acción han desencadenado una enorme repulsa pública.
El escándalo ha planteado interrogantes sobre las relaciones entre los políticos, entre ellos el primer ministro, David Cameron - que contrató a un ex director del periódico como su jefe de comunicación - y barones de la prensa como Murdoch, presidente y consejero de legado de News Corp.
También ha sacado a la luz acusaciones de que periodistas que trabajan para Murdoch y para otros realizaron pagos ilegales a la policía por información. Un alto cargo policial dijo que la policía de Londres había resultado "muy dañada" por su incapacidad para presionar para realizar una investigación inicial sobre el espionaje telefónico en el News of the World.
Los rivales de Cameron se han olido una oportunidad para bloquear la oferta de 14.000 millones de dólares (unos 9.800 millones de euros) de Murdoch para quedarse con el 61 por ciento de la rentable operadora de televisión de pago BSkyB que News Corp, el mayor grupo de medios de comunicación del mundo, todavía no posee. Antes, preocupaba el poder que Murdoch podía tener en los medios británicos.
News Corp también posee dos diarios y otro periódico dominical. Pero las acusaciones de que altos cargos estuvieron implicados en el acceso ilegal a miles de mensajes de buzones de voz y el pago a la policía por información de exclusivas han provocado ahora que el regulador Ofcom diga que considerará si los directores de News Corp son personas "adecuadas y convenientes" para estar al frente de BSkyB. "Esta es la crisis política más grave en una generación (para los Murdoch) pero como crisis empresarial es inmensa e inmensamente más significativa para los Murdoch que la crisis política", dijo Claire Enders, de Enders Analysis.
Murdoch, cuya compra del News of the World fue su primera adquisición de un periódico británico en 1969, dijo a Reuters que preveía volar a Londres el sábado por la tarde o el domingo y que no tenía previsto ningún cambio en la dirección de sus negocios como consecuencia de la crisis.
"Nos ha decepcionado mucha gente en la que confiábamos, lo que ha llevado a que el periódico haya decepcionado a sus lectores", dijo el consejero delegado de News Corp mientras abandonaba una conferencia sobre medios de comunicación en Idaho. Poco antes había dicho que el cierre del periódico fue una "decisión colectiva".
News Corp, cuyas acciones cayeron más de un 5 por ciento en Nueva York la semana pasada, no quiso realizar comentarios sobre la agenda de Murdoch. Ni la oficina de Cameron ni el Departamento de Cultura, Medios y Deportes tiene previsto hablar con él durante la visita, dijeron voceros.
La policía no quiso comentar si intentaría hablar con él. Cameron insinuó una nueva determinación hacia el imperio de Murdoch al evitar respaldar abiertamente la oferta de News Corp por BSkyB el viernes. Las estrechas relaciones del primer ministro con algunos de los que se encuentran en el centro del escándalo suponen que él también se ha visto dañado por él, aunque analistas dicen que, a falta de casi cuatro años para las próximas elecciones parlamentarias, no es probable que se hunda por él.
Fuente: A24



