Al suroeste de Nigeria, un juzgado condenó a un ladrón reincidente a una pena cinco años de cárcel y a recibir diez azotes cada dos meses que pase en prisión.
Adewunmi Makanjuola, magistrado del juzgado de primera instancia de Osogbo, pronunció la sentencia el martes 14 de junio, después de que Timothy Awolowo, de 41 años, se declarara culpable de robo.
Awolowo, que no estuvo representado por un abogado en el juicio y que en 2001 fue condenado por un delito similar, no ha mostrado ningún remordimiento, por lo que añadió los azotes a la pena de cárcel.
En los estados del norte de Nigeria, la pena de flagelación es común, pues la mayoría de la población es musulmana y las autoridades regionales han impuesto la aplicación de la sharia o ley islámica.Sin embargo, no se aplica en el sur, donde la población es mayoritariamente cristiana.
Fuente: Postmundo.com



