Este está hecho de plástico polímero y piezas de niquel comprimidos en largas cadenas de moléculas conectadas por hidrógeno; que permite que las moléculas puedas separarse fácilmente.
La conductividad del metal ayuda a que los cuerpos se reagrupen y vuelvan a conformar la estructura original en menos de 30 minutos.
Sus creadores esperan que el material pueda usarse en prostéticos y cableado eléctrico en el futuro.
Fuente: news.stanford.edu




