El ex embajador de Estados Unidos en la Argentina James Cheek, reconocido en el país por su alta exposición durante el gobierno de Carlos Menem y su simpatía por el club San Lorenzo, falleció hoy, indicaron fuentes diplomáticas.
Durante su estadía en el país se convirtió en hincha fanático de San Lorenzo y su perfil extrovertido, su buen humor y sonrisa permanente lo transformaron en uno de los embajadores de Estados Unidos más conocidos de los últimos tiempos.
Murió el ex embajador estadounidense en la Argentina James Cheek

Cheek, que estaba radicado en la ciudad de Little Rock, en el estado de Arkansas, llegó a Buenos Aires en 1993 como sucesor de Terence Todman para representar aquí al Gobierno estadounidense y se desempeñó como embajador hasta 1996.
Durante su estadía en el país se convirtió en hincha fanático de San Lorenzo y su perfil extrovertido, su buen humor y sonrisa permanente lo transformaron en uno de los embajadores de Estados Unidos más conocidos de los últimos tiempos.
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Mediático, de relación estrecha con el ex presidente Menem y amigo del ex mandatario estadounidense Bill Clinton, su presencia en el país coincidió con la época de las "relaciones carnales" de la Argentina con el gobierno norteamericano, según palabras del ex canciller Guido Di Tella.
El deceso de Cheek fue confirmado por la Embajada de Estados Unidos en Argentina, mediante un comunicado en el que expresó su "triste deber de informar" sobre el fallecimiento.
La sede diplomática precisó que Cheek, oriundo de Arkansas, se desempeñó como "embajador plenipotenciario" en este país entre el 19 de julio de 1993 y el 18 de diciembre 1996, como parte de una trayectoria que lo vio representando al Gobierno estadounidense en "numerosos destinos de América, África y Asia".
La familia de Cheek, que se unió al Departamento de Estado norteamericano en 1962, solicitó que a quienes planeen despedir sus restos en Estados Unidos que realicen donaciones dirigidas a la Organización Heifer International (www.heifer.org), en lugar de enviar flores a su funeral.
Tras su paso por la embajada de avenida Sarmiento y Colombia, Cheek comenzó a desempeñarse como director o "lobbista" de varias empresas que pretendían ganar licitaciones en la Argentina, una actividad que le permitió seguir visitando el país, del que decía que estaba enamorado.
Con relación a su tarea de negocios, Cheek tuvo que declarar ante la Justicia nacional por una presunta estafa a partir de la supuesta emisión de Bonos de Cancelación de Deudas "mellizos" de 20 pesos (20 dólares en su momento), cuando era director de la firma Ciccone Calcográfica, en 2002. (NA)