Los "indignados" catalanes aplaudieron y cantaron victoriosos cuando la policía se retiró del lugar varias horas después del comienzo de la operación, forzados por la presión de miles de manifestantes que acudieron a la plaza. Para entonces, la policía ya había retirado del lugar la infraestructura de los acampados.
El movimiento recuperó el espacio público más importante de Cataluña luego de un intento de desalojo policial que dejó heridos y detenidos.