Los indignados han vuelto a la Puerta del Sol. Unas 5.000 personas se manifestaron en la noche española en la emblemática plaza, tres días después de que el Ministerio de Interior y el Ayuntamiento de Madrid los desalojaron.
Este grupo de inició una marcha en la localidad de Atocha y se detuvieron frente a la cartera del Interior. En este lugar se quejaron de la violencia policial que, según ellos, recibieron durante la concentración para volver a sentarse en la plaza, lo que dejó 20 heridos y cuatro detenidos.
"¡Esta noche ha salido el sol!", se felicitaban ahora algunos de los manifestantes, que colgaron carteles. También celebraron su primera asamblea de vuelta en la plaza.
Los medios españoles hacen foco en que fue una jornada emotiva para los “indignados”. A algunos hasta se les han saltado las lágrimas al entrar a Sol entre aplausos, publicó el diario El País. A diferencia de los tres días anteriores, hoy no hay precinto amarillo ni demasiada presencia policial.
Todo se está desarrollando en un clima de tranquilidad mientras que la Comisión de Respeto del 15-M vela por que no se produzcan incidentes. La policía no ha intervenido, a pesar de que la Delegación del Gobierno anunció que mantendrá la Puerta del Sol libre al tránsito, es decir, que no permitirá acampar ni ocupar el espacio públicos.
Precisamente retando estas órdenes, algunos indignados comenzaron a colocar el primer pilar de un punto de información, como el que fue retirado. Eso sí, por ahora se trata solo de una mesa blanca.


