El líder de una secta polígama convicto por haber abusado sexualmente de una niña abandonó el viernes la audiencia de su sentencia en señal de protesta luego de leer una declaración que, según él, era de Dios. La declaración prometía un "torbellino de juicio" en el mundo en caso de que el "humilde servidor" de Dios no fuera liberado.
Warren Jeffs, de 55 años, se representó a sí mismo durante el juicio de ocho días que terminó con el fallo de su culpabilidad por dos cargos de agresión sexual. El mismo jurado debe decidir ahora cuál será su castigo, que podría ser hasta de 119 años de prisión a cadena perpetua.
Pero antes de que la fase punitiva diera inicio y el jurado fuera llevado de vuelta a la corte, Jeffs dijo: "Pido la total remoción de mí mismo como una objeción a todo lo que se ha presentado".
Pidió seguir fungiendo como su propio abogado, pero la jueza estatal de distrito Barbara Walther dijo que no podía irse y continuar representándose a sí mismo al mismo tiempo. En su lugar, ella ordenó a dos abogados que han estado ahí en caso de necesitarlos, Deric Walpole y Emily Muñoz Detoto, que lo representaran.
"Señor Jeffs, sé que esto es difícil que usted lo comprenda, pero no tiene el control sobre estos procedimientos", dijo Walther. Jeffs frecuentemente se puso de pie en la corte y espera hasta un minuto antes de hablar. Lenta y deliberadamente, el acusado empezó a responder diciendo: "Yo soy...", pero Walther ordenó un receso.
Jeffs nunca volvió a la corte y el proceso continuó sin él. Walther ordenó al jurado que regresara a la corte el sábado para continuar con la audiencia de testimonios, pero indicó que podrían ser varios días después que el caso continúe y deban decidir el castigo.
Walpole dijo que no sabía si Jeff se presentaría el sábado en la corte. El abogado no dijo si pensaba llamar a algún testigo, pero le pidió al jurado que tomara en cuenta que Jeffs había sido criado en una comunidad estricta y fundamentalista que no ha cambiado en siglos.
FUENTE: AP




