De acuerdo con el diario francés Le Figaro, el fabricante del avión A330 que se precipitó al océano el 1 de junio de 2009 envió un comunicado a las aerolíneas del mundo para comunicar los resultados de la lectura de las cajas negras.
El estudio del contenido de los dispositivos estuvo a cargo de la Oficina de Investigación y Análisis. El examen habría exculpado a la empresa fabricante y dictaminado que la catástrofe fue producto de un error humano.
"La recogida de la totalidad de los datos contenidos en las grabaciones sonoras y de los parámetros del vuelo nos dan casi la certeza de que se va a poder aclarar el accidente", indicó la Oficina de Investigación y Análisis en un comunicado.
Sin embargo, en este momento se encuentran evaluando si la conducta de los pilotos se debió a alguna directiva de la aerolínea Air France.
Tanto la compañía aérea como el fabricante se encuentran procesados por homicidio involuntario en una causa judicial radicada en Francia.
La información recopilada y estudiada proviene de dos cajas negras recuperadas en las profundidades del océano a casi 4 mil metros de profundidad. A comienzos de la semana, la empresa Airbus confirmó que los dispositivos se encontraban en buen estado a pesar de un descanso de casi dos años en el lecho marino.



