Los mercados bursátiles registraron fuertes pérdidas este lunes, afectados por el acuerdo de la deuda estadounidense, considerado insuficiente, y por los malos indicadores que avivan los temores sobre la salud de la primera economía mundial.
La Bolsa de Nueva York cerró en baja moderada al término de una sesión muy volátil, en un mercado afectado por un indicador, pero sostenida por la esperanza de una votación a favor del acuerdo sobre la deuda alcanzado en Washington: el Dow Jones perdió 0,09% y el Nasdaq 0,43%.
"La primera pregunta a la que los inversores intentan responder es si la desaceleración actual de la economía es temporaria. El índice ISM indicó que ésta no terminó en julio y que dura más tiempo de lo que uno habría imaginado", explicó Hugh Johnson, de Hugh Johnson Advisors. La otra importante fuente de inquietud para los inversores sigue siendo el limite de la deuda de Estados Unidos. El acuerdo alcanzado en Washington debe ser ratificado por el Congreso y los inversores expresaron rápidamente sus dudas, en primer lugar sobre la votación. Según Andrew Fitzpatrick, "el mercado aprecia (el acuerdo) como primer paso, pero queda mucho por hacer (...). Todavía hay muchos problemas para mantener la deuda bajo control", afirmó. Las dos mayores plazas latinoamericanas siguieron la tendencia bajista. La bolsa de Sao Paulo perdió 0,49%, México 0,75%, mientras que Bogotá subió 0,44% y Santiago ganó 1,36%. En Europa, la mayoría de los mercados registraron fuertes pérdidas, encabezados por Milán y Madrid, que se dejaron 3,87% y 3,24% respectivamente, empujadas por el desplome de valores bancarios. Francfort, que perdió los 7.000 puntos, su nivel más bajo desde finales de marzo, cedió un 2,86%, París un 2,27%, alcanzando su nivel más bajo desde agosto de 2010, y Londres cedió un 0,70%. Las dudas sobre la capacidad de Estados Unidos a hacer frente a su colosal deuda y el índice ISM de la actividad manufacturera, que se sitúa al borde de la retracción."Este acuerdo, ya anticipado, es un mínimo y es insuficiente para reequilibrar la deuda de Estados Unidos", comentó René Defossez, analista de Natixis. "Las agencias de calificación desean que se reduzcan los gastos en 4 billones de dólares en 10 años, mientras que el compromiso solo contempla la mitad", lamentó."Los detalles del acuerdo no son muy claros y el voto de la totalidad de los republicanos y demócratas todavía no está seguro", matizaron los economistas de Aurel BGC. Varios gobiernos, con el de Alemania, Francia y Japón a la cabeza, se congratularon por este acuerdo de los congresistas estadounidenses, esperando que ello conduzca a estabilizar los mercados. Antes, los mercados asiáticos habían festejado el acuerdo con alzas de 1,34% en Tokio, 1,83% en Seúl, 1,65% en Sydney y 0,99% en Hong Kong. Por su parte, la bolsa de Shanghai cerró estable con una ligera alza de 0,08%. El petróleo también fue afectado. El barril de Brent del mar del Norte cerró casi estable en el Intercontinental Exchange (ICE)de Londres, ganando 7 centavos a 116,81, mientras que en e New York Mercantile Exchange, el barril de "light sweet crude" (WTI) para la misma entrega cerró en 94,89 dólares, en descenso de 81 centavos en relación al viernes. El presidente estadounidense, Barack Obama, y los congresistas lograron el domingo por la noche un acuerdo para aumentar el techo de la deuda en 2,100 billones de dólares, lo que le permite al Tesoro aguantar hasta 2013, después de las elecciones presidenciales de noviembre de 2012. El acuerdo incluye también una importante reducción del presupuesto en dos etapas, con un primer recorte de 1 billón de dólares en 10 años. El compromiso de Washington también repercutió en el mercado de divisas. El euro se cotizaba a 1,4241 dólares contra 1,4395 el viernes por la noche. Por su parte, en el mercado de la deuda, aunque había aflojado un poco la presión contra la deuda española, uno de los países periféricos de la zona euro más acosados junto con Italia tras la crisis de la deuda griega, los intereses de las obligaciones españolas seguían altos, rozando el 6%."Todavía es posible que Estados Unidos pierda su nota AAA", advirtió Richard Grace, analista del Commonwealth Bank of Australia. Varias agencias calificadoras amenazaron recientemente con bajar la nota de la deuda de largo plazo del gobierno estadounidense.


