Si no se consiguiera evitar la fusión total, los niveles de radiación serían demasiado altos como para que los 180 trabajadores que están en la planta de Fukushima sigan trabajando en las labores de extinción de incendios y refrigeración de los reactor

Lanzaron una operación de emergencia para frenar el desastre nuclear en Japón

Por UNO

Autoridades japonesas lanzaron una operación de emergencia en la central nuclear de Fukushima parafrenar la inminente fusión de tres reactores, que para el OIEA (Organismo Internacional de Energía

Atómica) ya habría sucedido de manera parcial.

Los reactores 3 y 4 están perdiendo mucha agua, y el Gobierno japonés ha comenzado a rociar

con agua de mar el reactor 3 (el más peligroso porque contiene plutonio en lugar de uranio) usando

helicópteros del Ejército que lanzan en cada vuelo 7.500 litros. A pesar de que el reactor 4 es en

este momento prioritario por los altos niveles de radiación que desprende, son las propias

emisiones las que desaconsejan una operación aérea sobre él.

"Esta operación tiene que ser exitosa", han explicado ingenieros de Tepco en la televisión

japonesa NHK. "Es prioritario que tenga éxito: de ella dependen las demás intervenciones",

aseguraban. Si no se consiguiera evitar esa fusión, los niveles de radiación serían demasiado altos

como para que los trabajadores pudieran seguir trabajando en las labores de extinción de incendios

y refrigeración.

Esta misma operación aérea tuvo que ser abortada el miércoles por los altísimos niveles de

radiación.

A los graves problemas que presentan ya cuatro reactores, se suma la subida de la temperatura

de las piscinas de los reactores 5 y 6, que están siendo refrigerados con ácido bórico y agua de

mar. Estos dos, igual que el número 4, estaban desconectados para su revisión antes de que

ocurriera el terremoto, pero pese a ello se han visto afectados por la rotura de los sistemas de

refrigeración que provocó el tsunami.

Nadie sabe dónde acabará la crisis de Fukushima.

Evacuaciones y éxodo

Estados Unidos pidió a sus ciudadanos que viven a menos de 80 kilómetros de la central que

abandonen el área o eviten salir de casa; mientras, el Reino Unido, siguiendo el ejemplo de

Francia, informaron a sus ciudadanos que deben plantearse la posibilidad de irse de Tokio, a 240

kilómetros de la planta de Fukushima I.

El Gobierno nipón mantiene la zona de evacuación en 20 kilómetros a la redonda de la planta y

sostiene que los niveles radiactivos detectados no son perjudiciales para la salud.

En tanto, miles de japoneses intentan abandonar la isla para protegerse de la radiactividad.

Este miércoles el Gobierno reconoció que hay más de 12.000 muertos y otros miles de

desaparecidos, mientras los japoneses comienzan a dar signos evidentes de inquietud ante la

desastrosa política informativa del Gobierno. Ya no les vale el llamamiento a la calma del primer

ministro. Las aglomeraciones en las estaciones de tren y autobuses de Niigata revelan que se ha

iniciado un éxodo masivo hacia el sur.

Más de 500.000 personas han sido trasladadas a escuelas y edificios públicos, muchos de ellos

sin agua, ni calefacción, ni luz, ni gas. La intensa nevada caída este miércoles en todo el norte

agravó la situación tanto de los evacuados como de los cientos de equipos de rescate que rastrean

el fango y los escombros en búsqueda de algún milagro y de los cuerpos de los miles de

desaparecidos.

Falta de información

Entre los ciudadanos japoneses crecen las sospechas de que no están recibiendo información

transparente ni del gobierno ni de la Compañía Eléctrica de Tokyo (Tepco).

"No confiamos en ellos. Quieren que permanezcamos en calma para que puedan tapar la verdad.

Tenemos miedo", le dijo a la BBC una joven madre en Tokyo.

Esa inquietud ha llegado la más alto nivel. Así, el secretario de Energía estadounidense

declaró ante el Congreso que los equipos de ayuda desplegados por su país cuentan con sus propios

equipos de medición de la radiactividad.

"No sólo para ayudar a la compañía eléctrica y al gobierno, sino también para poder saber qué

es lo que realmente está pasando", declaró Chu.

El yen en alza

La moneda japonesa alcanzó este miércoles su máxima cotización en los últimos 16 años, cerca

de su mayor nivel desde la II Guerra Mundial.

Según el corresponsal económico de la BBC Mark Gregory, aunque se podría esperar que la

divisa japonesa se desplomara por la crisis, ha pasado lo contrario por la expectativa de que las

firmas japonesas se vean obligadas a repatriar parte de sus enormes instalaciones en el exterior.

"Esto significa cambiar otras monedas por yen, lo que impulsaría su demanda y valor", comenta

Gregory.

El problema para los japoneses es que con la sobrevaloración del yen, tendrán difícil a medio

plazo competir en los mercados internacionales. Aunque también abaratan los insumos para la

reconstrucción.

Feunte: elpais.com y BBCmundo

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Con la salida del sol los japoneses han vuelto a salir a las calles para comprobar los desastres del terremoto y del tsunami; edificios destrozados y casas anegadas por las olas.
Con la salida del sol los japoneses han vuelto a salir a las calles para comprobar los desastres del terremoto y del tsunami; edificios destrozados y casas anegadas por las olas.
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