Inglaterra vive la cuarta noche consecutiva de disturbios, que han estallado en las últimas horas de la tarde del martes. Cientos de jóvenes saquearon un centro comercial de Manchester, en el norte de Inglaterra, rompiendo los escaparates de sus tiendas a pesar de la fuerte presencia policial en los alrededores.
Los disturbios tuvieron lugar en una de las calles principales del centro de Manchester. El centenar de asaltantes, encapuchados y enmascarados sustrajeron televisiones y electrodomésticos y parecían estar coordinados, ya que algunos de ellos daban órdenes a los otros mientras llevaban a cabo el saqueo.
Tras los altercados, los pubs de la zona centro cerraron y el tranvía dejó de funcionar. Según la cadena BBC, la policía estaba preparada, ya que en las últimas horas había detectado mensajes en redes sociales que hacían prever estos incidentes.
Reportaron también vehículos incendiados y comercios asaltados en la ciudad de Birmingham, la segunda mayor ciudad del Reino Unido.
La policía de Manchester informó de que hasta ahora se han producido siete arrestos.
Mientras, en Londres 16.000 policías custodian las calles, más de seis veces la cantidad habitual. En algunas zonas, voluntarios han limpiado los destrozos causados por la violencia de la noche del lunes.
Los disturbios se han extendido además a Salford, un barrio a las afueras de Manchester, donde se incendiaron coches y un grupo de jóvenes encapuchados se enfrentó a la policía arrojándole piedras.
Este brote de violencia en Manchester se produce después de que Londres haya sufrido una ola de disturbios incontrolados desde el pasado sábado y de que estos se extendieran ayer también a la ciudad de Birmingham, donde hoy se han repetido.
Fuente: BBC Mundo y El Mundo




