La nieve y las bajas temperaturas elevan el riesgo de que sufran hipotermia miles de damnificados
que carecen de electricidad para encender las estufas o de mantas para abrigarse.
Según los meteorólogos, los termómetros bajarán en la noche de esta jornada hasta los cinco
grados bajo cero en las provincias de Miyagi y Fukushima, entre las más devastadas por el seísmo de
9 grados de magnitud en la escala Richter y la ola gigante que hasta ahora han ocasionado 4.164
muertos.
La agencia Kyodo informó de esas temperaturas invernales cuando está a punto de empezar la
primavera en la isla de Honshu, parte de cuya costa oriental amaneció hoy cubierta de un color
blanco que ocultó por unos momentos las ruinas de cerca de 80.000 edificios dañados.
La lenta vuelta a la normalidad se confirmó con la reapertura esta mañana de varias lonjas en
la provincia de Aomori, que permitió reanudar el trabajo a los pescadores y aliviar la escasez de
alimentos frescos.
También se ha empezado a pensar en los niños en edad escolar, que serán atendidos por
psicólogos especialistas al no poder regresar a sus colegios pues quedaron destruidos.
Sin embargo, todavía es patente la carencia de combustible, mientras siguen ocurriendo
frecuentes apagones pese a los cortes de electricidad en otras provincias para garantizar el
suministro.
Las autoridades racionan la gasolina y dan prioridad a los vehículos que transportan material
de emergencia y camiones de bomberos, militares y policías que se dirigen a las zonas afectadas
llenos de provisiones.
Buena parte del material procede de la comunidad internacional, volcada con Japón, que ha
recibido ofertas de ayuda de más de 150 países, organizaciones humanitarias y agencias de Naciones
Unidas.
La radiación, en tanto, impidió el sobrevuelo de helicópteros hidrantes sobre la central. Los
ingenieros intentarán ahora bajar la temperatura de los núcleos con tanques de agua. El portavoz
del gobierno, Yukio Edano, confirmó, además, que la cáspula de seguridad del reactor 3 "está
dañada"
La radioactividad medida a la entrada de la central nuclear de Fukushima aumentó con fuerza
hacia la 01H00 GMT del miércoles antes de bajar de nuevo, declaró el portavoz del gobierno. "Poco
después de las 10H00 (01H00 GMT), los niveles (de radioactividad) aumentaron bruscamente", indicó
el portavoz Yukio Edano.
El portavoz precisó que la radioactividad en ese punto había alcanzado "un nivel del orden
del millisievert"."El nivel de radioactividad cerca de la entrada varía mucho de hora en hora a
niveles que siguen siendo nocivos para la salud", dijo.
El martes, el portavoz había anunciado niveles de radioactividad varios cientos de veces más
elevados, cerca de los dañados reactores 3 y 4. Este nivel llegó hasta los 400 millisievert cerca
del reactor 3 y los 100 millisievert en el reactor 4.
A partir de una dosis de 100 millisievert recibidas por el cuerpo humano, las observaciones
médicas indican un aumento de casos de cáncer.
Tepco abandonó el plan de usar helicópteros para arrojar agua sobre el reactor 4, con el
objetivo de refrigerarlo, por el impacto que tendría la radiación en los pilotos. La temperatura
interna subió a niveles alarmantes, y es el único con problemas que no puede ser refrigerado con
agua de mar desde cerca por motivos técnicos ya que una explosión dejó agujeros en una pared, así
como en el tejado de la edificación.
Imágenes de la televisión japonesa mostraban una columna de humo blanco saliendo desde una
planta de energía nuclear en el noreste de Japón. Se intenta evitar una catástrofe después de que
se desató un incendio en una planta que ha enviado bajos niveles de radiación hacia Tokio, lo que
ha llevado a algunas personas a abandonar la capital y ha provocado una creciente alarma
internacional.
Un responsable de la empresa operadora, Tokyo Electric Power (TEPCO) declaró en una
conferencia de prensa que no sabía con exactitud el origen del humo, pero indicó que parecía
provenir del reactor 3. El incendio que se declaró temprano, la mañana del miércoles, en el reactor
4 de la central, extinguió luego solo, habían informado antes TEPCO y la Agencia de Seguridad
Nuclear japonesa.
El recinto de confinamiento del reactor 3 de la central nuclear de Fukushima fue
"parcialmente dañado", declaró este miércoles el portavoz del gobierno japonés. El portavoz Yukio
Edano precisó que el humo que se vio sobre el reactor 3 era sin duda vapor." Según la hipótesis más
probable, del recinto de confinamiento se escapó vapor y se vio como humo", agregó.
El Institute for Science and International Security aseguró que el incidente en la central de
Fukushima alcanzó el nivel 7, mientras que para la Unión Europea se trata de un "apocalipsis". En
tanto, el canciller japonés Takeaki Matsumoto admitió que la radiación liberada "puede afectar la
salud".
Continúan los sismos
Un fuerte sismo se produjo este miércoles al mediodía al este de Tokio, donde los edificios
temblaron en forma prolongada. El epicentro fue ubicado frente a la prefectura de Chiba, al este de
la capital, indicó el Servicio Meteorológico japonés. El fenómeno se produjo a sólo 10 km de
profundidad, precisó el organismo. No fue lanzada ninguna alerta de tsunami.
Como si con la crisis nuclear Japón no tuviera ya demasiado, el Servicio Geológico de los
Estados Unidos (USGS) informó, en un relevamiento detallado de cada una de las réplicas que se
generan en la isla, que se registraron más de 450. En las últimas 19 horas (entre las 01.35 y 20.14
GMT) hubo 46 temblores, tres de los cuáles tuvieron magnitud 6 o mayor. El menor fue de 4,5.
Ayuda de Estados Unidos
Japón está dispuesto a pedir la cooperación del ejército de Estados Unidos para prevenir una
catástrofe nuclear en la central de Fukushima, dañada por el sismo del viernes pasado, anunció este
miércoles el portavoz del gobierno nipón.
Interrogado por la prensa sobre si el gobierno japonés había pedido la ayuda de Estados
Unidos, el portavoz Yukio Edano respondió que se "preparaba" para esta eventualidad.
"La cooperación militar estadounidense podría ser útil" en el sitio de Fukushima, donde los
incidentes se suceden, añadió. Los norteamericanos "ya están cooperando con apoyo logístico", dijo.
Ocho navíos militares de estadounidenses, incluyendo el portaaviones "Ronald Reagan" y su
escolta, participan en operaciones de rescate en el noreste de Japón, golpeado el viernes por un
terremoto de magnitud 9 que fue seguido de un devastador tsunami. El "Ronald Reagan" es usado como
plataforma flotante para abastecer en combustible a los helicópteros del ejército y de los
guardacostas japoneses que participan en las operaciones de rescate. Por su lado, los aparatos del
portaaviones -unos 80 aviones y helicópteros- realizan misiones de reconocimiento y llevan agua y
mantas a las víctimas del desastre, según el Pentágono.




