Los ataques contra Libia se llevarán a cabo "rápidamente", "dentro de unas horas", declaró el portavoz del gobierno francés, François Baroin. Agregó que no será "una ocupación del territorio" sino "un dispositivo de índole militar para proteger al pueblo

Gaddafi prometió un infierno, mientras las fuerzas occidentales preparan un inminente ataque masivo

Por UNO

Bengasi, Libia, 18 marzo (AFP-NA) - Una coalición occidental apoyada por países árabes se aprestabael viernes, con el aval de la ONU, a lanzar ataques aéreos contra las fuerzas del coronel Muamar

Gadafi en Libia, quien les auguró un "infierno" y siguió bombardeando posiciones rebeldes.

Los ataques contra Libia se llevarán a cabo "rápidamente", "dentro de unas horas", declaró

el portavoz del gobierno francés, François Baroin.

La intervención no será "una ocupación del territorio" sino "un dispositivo de índole

militar para proteger al pueblo libio y permitirle coronar su impulso de libertad y por lo tanto la

caída del régimen de Gadafi", agregó Baroin.

Pero Gadafi advirtió que la vida de quienes participen en ese ataque "se convertirá en un

infierno".

En todo caso, la resolución de la ONU no impidió que sus fuerzas siguieran bombardeando el

viernes por la mañana Misrata, según un portavoz de los rebeldes, que controlan esa ciudad a 200 km

al este de Trípoli.

Testigos también señalaron combates entre rebeldes y fuerzas gubernamentales en Zenten y

Nalut (oeste).

El Consejo de Seguridad de la ONU autorizó el jueves a "tomar todas las medidas necesarias

(...) para proteger a los civiles y las zonas habitadas por civiles bajo la amenaza de ataques (de

las fuerzas de Gadafi)" y aprobó el establecimiento de una zona de exclusión aérea sobre Libia.

La resolución excluye "una fuerza extranjera de ocupación bajo cualquier forma y en

cualquier parte del territorio libio", pero no descarta ataques aéreos.

El viceministro libio de Relaciones Exteriores, Jaled Kaim, denunció un "complot" de la

comunidad internacional y "una voluntad de países como Francia, Reino Unido y Estados Unidos de

dividir" a su país. La resolución, sostuvo, equivale a un "llamamiento para que los libios se maten

entre ellos".

La Unión Europea (UE) prohibió por la mañana los vuelos a Libia. La agencia europea de

control aéreo Eurocontrol había asegurado previamente que las autoridades libias habían cerrado el

tráfico aéreo, pero esa información fue desmentida por el país norafricano.

La resolución de la ONU fue recibida con disparos de alegría en Bengasi.

Cientos de jóvenes se concentraron ante la sede del Consejo Nacional de Transición, la

instancia dirigente de los insurgentes. "He visto el anuncio del voto en Al Jazeera, es el día más

feliz de mi vida, todos los ciudadanos están contentos", dijo Marij Burahim, de 42 años, trabajador

de la principal compañía petrolera libia. El tono era más escéptico en el frente diplomático.

La resolución del Consejo fue aprobada por diez votos a favor y cinco abstenciones,

incluidas las de dos de los cinco miembros permanentes de esa instancia de la ONU (Rusia y China).

También se abstuvieron Alemania (un país de la OTAN), India y Brasil.

El presidente estadounidense, Barack Obama, habló por teléfono tras la aprobación de la

resolución de la ONU con su par francés, Nicolas Sarkozy, y con el primer ministro británico, David

Cameron, informó la Casa Blanca.

Los tres dirigentes "acordaron que Libia debe cumplir de inmediato todos los términos de la

resolución y que la violencia contra la población debe cesar", precisó la Presidencia

estadounidense en un comunicado.

El ministro alemán de Relaciones Exteriores, Guido Westerwelle, indicó que ningún soldado

germano participará en una operación contra Libia y justificó la actitud de su país por los

"riesgos y peligros considerables" que implica la opción miilitar.

El ministro británico de Relaciones Exteriores, William Hague, aseguró en cambio que la

resolución era vital para "evitar un mayor baño de sangre".

Los representantes de los 28 países miembros de la OTAN examinarán el viernes en Bruselas las

consecuencias de la decisión de la ONU.

Francia, Gran Bretaña y Noruega indicaron que participarán en una operación militar y

Australia señaló que estudia hacerlo.

Canadá enviará seis aviones caza CF-18 para aplicar la resolución de la ONU, indicaron los

medios de ese país.

La Liga Árabe se había pronunciado a favor de la imposición de una zona de exclusión aérea

sobre Libia. Qatar, que es miembro de esa entidad, dijo este viernes que estaba dispuesto a

participar en las operaciones.

El avance de las tropas leales a Gadafi ha provocado un éxodo creciente de libios en

dirección de la frontera egipcia. Unas 300.000 personas han huido del país desde el 15 de febrero.