Su esposo planea guerras, asesina terroristas y reafirma la vocación imperialista de Estados Unidos. Para Michelle Obama, en cambio, los comentarios de los diarios reservan los comentarios sobre su vestimenta y nunca le roba protagonismo a su esposo, salvo para darle el gusto a los comentaristas del decoro y el buen gusto.
Así fue que tras las reuniones de los líderes de países dominantes en el Reino Unido, a la primera dama estadounidense le dedicaron varias páginas y notas en sitios webs hablando de su look.
La estadía delmatrimonio comenzó el martes con una reunión con la Reina Isabel II, el Príncipe de Gales y la Duquesa de Cornualles y los recién casados Guillermo y Catalina.
Por la tarde, acudieron a Downing Street, donde se reunieron con el primer ministro David Cameron, con el que Obama jugó un improvisado partido de ping-pong, mientras Michelle visitaba edificios públicos de la zona.
Durante la jordana de ayer miércoles, Michelle se presentó ante la Reina de Inglaterra con un espectacular diseño de Tom Ford, del blanco más puro, largo hasta los pies, escote halter, inspiración helénica y plisado de arriba a abajo.
Más tarde, la primera dama aprovechó la ocasión para dar en la Universidad de Oxford una charla sobre la importancia de la educación ante un auditorio formado por estudiantes de secundaria de un colegio del norte de Londres.



