El autor confeso del doble atentado de Oslo, Anders Behiring Breivik, llamó hasta 10 veces para entregarse durante la matanza en la isla de Utoya. El teléfono que utilizó pertenecía a uno de los primeros jóvenes a los que asesinó.
La Policía llegó a contestar a los llamados al menos dos veces, según cuenta su abogado, Geir Lippestad, señaló al diario noruego Aftenposten.
El asesino confeso de Oslo llamó con el celular de una de sus primeras víctimas a la policía y al no recibir respuesta, volvió a insistir. Así hasta diez veces. Cuando finalmente le respondieron, se presentó como "el comandante", aunque a continuación dio su nombre completo.
"Breivik dijo que cuando localizó a la policía no llegó a entender las respuestas que le daban, y pidió a la policía que lo llamaran, para estar seguro de que habían entendido que quería rendirse", relató el letrado.
El extremista de derecha esperó que la policía rellamara, pero no ocurrió nada. Entonces, continuó con la masacre, que terminó con la muerte de 68 personas en la isla de Utoya. Después fue detenido.
Varios testigos afirman que Breivik hizo pausas de varios minutos entre unas matanzas y otras, lo que coincide con el relato del asesino confeso.
FUENTE: Infobae.com




