Los rebeldes libios necesitan recibir entrenamiento para poder combatir al líder Muamar Gaddafi, pero esa misión debería ser puesta en manos de "otros" países y no de Estados Unidos, dijo este jueves el secretario de Defensa estadounidense, Robert Gates.
En tanto, con el fortalecimiento de las fuerzas leales a Gaddafi, se plantea el interrogante de si entregar armas a los rebeldes o no y tanto Estados Unidos como Gran Bretaña y Francia afirmaron que consideraron esa posibilidad.
EE.UU. sugirió que sean otros países los que entrenen a los rebeldes libios
Gates y el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas estadounidenses, Mike Mullen, se presentaron en el Congreso el día después de las audiciones a puerta cerrada para tranquilizar a los parlamentarios acerca de la postura del gobierno de Barack Obama en la intervención libia, que fue muy criticada por los congresistas.
"Pienso que la oposición (libia) necesita, antes que nada, entrenamiento, mando y organización", declaró Gates, al estimar que hasta ahora los rebeldes habían tenido que improvisar y están muy "dispersos".
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"Numerosos países" están en condiciones de brindar esta asistencia, estimó Gates, durante una audiencia en el Congreso.
"No es una capacidad que sólo tenga Estados Unidos y, en mi opinión, otros deberían encargarse de eso", afirmó.
Su entrenamiento "no tiene por qué estar a cargo de un país de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte)", afirmó por su parte Mullen. Eso "podría ser hecho por otro país, un país árabe que haga parte de la coalición", añadió, en referencia a Qatar y los Emiratos Árabes.
Para Mullen, los rebeldes parecen más manifestantes armados que soldados aguerridos. Según él, sólo mil de ellos tendrían competencias militares y la relación de fuerzas con las tropas leales serían de "uno contra diez".
Con el fortalecimiento de las fuerzas leales a Gaddafi frente a los rebeldes esta semana, se plantea el interrogante de si entregar armas a los rebeldes o no y tanto Estados Unidos como Gran Bretaña y Francia afirmaron que consideraron esa posibilidad.
Las fuerzas especiales estadounidenses -o de otro país- están en condiciones de asegurar una formación militar a los rebeldes, pero Gates reafirmó que no se desplegarían tropas estadounidenses en el terreno.
Agentes de la CIA, que sí se encuentran en el lugar según la prensa estadounidense, también podrían entregar este tipo de asistencia. (NA)