Ecuatorianos, marroquíes, bolivianos vagan por la ciudad de Lorca, la más afectada por los temblores. En tanto, los lorquinos acudieron a casas de familiares y amigos.

Después de los sismos en España, unos 13.000 inmigrantes se quedaron en la calle

Por UNO

Después de los sismos que se registraron hace tres días en la región de Murcia, España, los daños materiales se sienten y mucho, sobre todo en el caso de los inmigrantes. El corresponsal de diario El Mundo contó que unos 13.000 extranjeros siguen sin tener a dónde ir luego de perder sus edificaciones por los temblores.

La situación es diferente para los lugareños, que decidieron mudarse a casas de familiares o a segundas residencias. Por la noche, sus viviendas permanecen mayoritariamente apagadas.

Ecuatorianos, marroquíes, bolivianos deambulan por Lorca. Dicen que no tienen un lugar al que ir y suponen ya el 80% de los que siguen en los campamentos. Cargados con mantas, maletas, con sus bebés, en grupo y en solitario, subsaharianos, magrebíes y latinoamericanos son una de las imágenes de la ciudad.

"Sin casa y sin trabajo. Problema grande", resume su situación un extranjero.

En Lorca ya era habitual ver inmigrantes desde hace casi dos décadas. Trabajan en el campo, por un jornal cada vez menor, en la lechuga y en el brócoli, pero también en los bares y restaurantes. El casco urbano de la localidad (55.000 habitantes de los 92.000 del municipio) tiene un 20% de población inmigrante.

Este viernes, el porcentaje era mucho mayor. Tanto, que los consulados de Ecuador, Bolivia y Perú montaron oficinas móviles en el campamento de la Unidad Militar de Emergencias. La cónsul de Ecuador, Cecilia Erique, ya ha atendido a unas 1.200 familias.

"Los lorquinos nativos tienen familias y segundas residencias, pero los ecuatorianos que vienen tienen solo el núcleo familiar: una casa en la que viven. Si se les cae no tienen otro lugar".