La novia Rachelle Friedman quedó paralítica el año pasado tras un accidente en su despedida de soltera. Y ahora es nuevamente noticia porque junto a su novio, Chris Chapman, se casarán un año de aquella tragedia personal.
La instructora de baile fue protagonista en los medios en el 2010 al salir lesionada de un juego de "caballos" en una piscina, cuando una de sus damas de honor la empujó hacia el fondo en la parte menos profunda. Enseguida supo que algo andaba mal. La joven de 25 años explicó a la ABC que dejó de moverse inmediatamente. Entonces le dijo a sus amigas que no era un chiste y que llamaran al 911.
La futura esposa quedó paralítica de la cintura hacia abajo a un mes de la boda. La pareja pospuso la ceremonia, pero el compromiso del uno con el otro se mantuvo firme. Finalmente harán el intercambio de votos y la luna de miel en Fiji.
Chapman, profesor de Ciencia en una escuela de enseñanza media, dijo que nunca pensó "¿Qué voy a hacer?. 'Fue ¿Qué vamos a hacer?...' Fue un paso a la vez". El novio de 28 años estará al lado de su prometida cuando su padre la acompañe hasta el altar.
Rachelle se niega a revelar el nombre de la mujer que provocó el accidente, quien también asistirá a la boda. "Ella sufrió heridas trágica, emocional y mentalmente", dijo Friedman. "Yo sufrí trágicas heridas físicas".
En el último año, Friedman ha estado activa, aprendiendo rugby sobre silla de ruedas y enviando mensajes de texto a sus amigos con los nudillos en vez de los dedos.
Por su parte, Chapman está ansioso por casarse. "Voy a estar feliz y aliviado al verla venir hacia el altar", dice. "Es algo en lo que hemos estado trabajando durante bastante tiempo".
La boda será este viernes.



