Una treintena de personas recibió este jueves al príncipe Felipe de España en su llegada a un acto en la Universidad Autónoma de Madrid (UAM). Los protestantes llevaban una bandera de la II República, y con abucheos y al grito de "los Borbones a los tiburones" le espetaron su vida de opulencia y riqueza en contraste con lo que sucede en aquel país, donde la crisis provocó un estallido social y sacó a la calle a miles de personas que se agruparon bajo el movimiento de los Indignados.
"Queremos un pisito como el del principito", "unos en palacio y otros sin espacio" o "mucho coche y muy poca vergüenza" son algunas de las consignas que se escucharon frente a la Escuela Politécnica Superior de la UAM en el momento en el que el Príncipe se bajaba del coche para ser recibido por el ministro de Educación, Ángel Gabilondo.
El ministro tampoco se libró de las consignas de los manifestantes, que portaban una pancarta en la que se podía leer "La educación no es mercancía. No a la UE2015, no más hipocresía". "Fuera las empresas de la universidad", "Gabilondo no te quieres enterar, no somos mercancía" o "esta crisis no la pagamos" son algunos de los lemas que le han dirigido.
Asimismo, "tanto el ministro de Educación como el Príncipe Felipe fueron insultados al grito de 'criminales' y 'delincuentes' mientras se dirigían del coche al interior de la Escuela Politécnica de la UAM para participar en la ceremonia de clausura del 'Encuentro Internacional de la Red Talloires", consignó el diario El Mundo.
El movimiento de los indignados nació espontáneamente el 15 de mayo en una manifestación de ciudadanos cuyos objetivos eran diversos: contra el desempleo, que afecta a más de 4 millones de españoles y a casi la mitad de los de menos de 25 años, contra los políticos, acusados de cinismo y corrupción, contra los bancos y los abusos del capitalismo.



