Lo dijo el INV, que resaltó que en junio hubo una mejora. Poco stock y precios altos mellaron la comercialización.

Venta de vinos cayó más de 10% respecto de 2009

Por UNO

Las flojas cosechas de 2008 y, sobre todo, de 2009, que derivaron en menores stocks y vinos máscaros en las góndolas, especialmente los de consumo masivo, fueron para los especialistas el

principal motivo para que la venta registrara una caída de 10,66% en el primer semestre de este año

comparado con igual período del año anterior.

El impacto es importante, porque 80% de lo que elabora la industria se vende y consume dentro

del país.

La novedad fue anunciada ayer por el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), aunque no

se puso el acento en la pronunciada caída, sino en la recuperación que mostró la comercialización

en junio.

Comparado con mayo de este año, se anotó una fuerte suba de 35,83%. Este fue el dato que el

INV salió a mostrar como positivo y esperanzador para el sector, pero los principales referentes de

la vitivinicultura lo relativizaron a la espera de que corra el segundo semestre.

Las cifras del INV reflejan que, comparado el primer semestre de este año con el de 2009, los

vinos varietales (Malbec, Cabernet, Chardonay y el resto de las variedades de uva) cayeron 2,82% en

las ventas.

Sin embargo, el golpe se sintió en la franja de vinos más demandada, como el tetra –que

domina 45% del consumo– y los finos sin variedad. Juntos, cayeron 14,52%.

Los registros a la baja también se notaron en la exportación relacionada con los vinos a

granel. No así los varietales, cuyas ventas fuera del país crecieron 6,76%.

A la hora del análisis en el mundo vitivinícola, Sergio Villanueva, gerente de la Unión

Vitivinícola Argentina (UVA), explicó que "la cosecha de 2009 fue la más magra de los últimos 20

años, eso subió los precios y demostró que el público argentino que toma vinos a diario rechazó los

aumentos".

Juan Carlos Pina, de Bodegas de Argentina, señaló: "Con dos cosechas chicas en 2008 y 2009,

la demanda fue más grande que la oferta. Fueron dos años muy buenos para la producción, pero no

para los que comercializan al consumidor. El dato es preocupante y es necesario que el mercado

recupere el equilibrio".