Después del infierno que se vivió el lunes en todo Cuyo, un frente fresco alivió desde temprano a los mendocinos. Y en el Servicio Meteorológico anticiparon una nueva subida de temperatura, pero ya no será sofocante.
“El martes ingresa un frente frío desde la madrugada, con viento del sureste. Entonces en la mañana estará un tanto ventoso, nublado y posiblemente se produzcan tormentas aisladas, de modo tal que si llegamos ayer (por el lunes) a los 39°, hoy la máxima no será mayor a los 29°. El miércoles la mínima será al menos de 19° y la máxima de 28°, el jueves seguirá la nubosidad con la temperatura mínima de 17° o 18° y una máxima de 31°. Ya el viernes empezará el cambio de temperatura, estará despejado y la máxima podría llegar a los 34°”, explicaron desde ese servicio a Diario UNO.
Ola de calorSegún los expertos del SMN, una ola de calor se produce cuando hay cambios en la masa de aire, entonces la que afloja hoy empezó con la entrada de una masa de aire caliente pasada la Navidad.
El tiempo más agradable durará hasta la próxima entrada de aire caliente y así sucesivamente.
“Esta ola de calor ha sido la más extensa en los últimos 10 años debido a que no entraba una masa de aire fresco, pero aún así no fue la más intensa porque en enero del 2003 se registraron 44° de máxima para esta misma fecha”, explicó Fernando Jara, de ese servicio.
Además aclaró: “Este tipo de situaciones se pueden repetir a lo largo de todo el verano, pero con una duración un tanto más corta según mi experiencia de años anteriores”.
La ola de calor afectó a todo el oeste argentino y el lunes motivó que el Servicio Meteorológico Nacional declarara la alerta amarilla ( control de la salud de bebés y ancianos) ante el aumento significativo de las temperaturas en Buenos Aires y alrededores.
Para el director del Ianigla (Instituto Argentino de Nivología, Glaciología) Ricardo Villalba esta ola de calor también tiene relación con la conjunción de dos fenómenos climatológicos, las oscilaciones antárticas y la corriente del océano Pacífico tropical, conocida como La Niña. La primera eleva la presión atmosférica de tal forma en las latitudes medias como las que ubican al centro del país, que producen la falta de lluvias, mientras que en el círculo ártico si precipita copiosamente.
La Niña eleva las temperaturas normales, entonces a la ola de calor se suma la falta de lluvia. Como consecuencia, la sequía es muy seria, los incendios de la Patagonia se extendieron y el calor aumenta en todo el país. Según Villalba, sería la primera vez que Mendoza esta afectada de este modo, ya que en 1998 sucedió un cuadro similar en la Patagonia .
Además, recordó que no puede hacerse una relación directa entre calentamiento global y la ola de calor porque la temperatura del planeta se eleva desde 1880.
Producción periodística: Carina Luz Pérez



