"Hay entre 20% y 30% menos de reservas que el año pasado y la mayoría de esas reservas son para la temporada baja (de setiembre a noviembre y de marzo a mayo)", aseguró el dueño de ISC Viajes, Maximiliano Cornejo. "Tenemos menos reservas si se compara con un año atrás. Nos consultan, pero los que reservan, los que cierran, lo hacen sobre todo para la temporada baja", dijo Marianela Ballester, vendedora de Beatriz Cabrera Viajes. Ambos ayudan a pintar el cuadro de situación que vive el turismo emisivo. Desde el sector atribuyen esta realidad a la situación económica del país, aunque no son catastróficos. "Aunque no son significativas las reservas, hay cierto movimiento. Y ese movimiento que reserva para la temporada baja lo hace porque la diferencia con la alta llega a veces al 50%", agregó Cornejo.Jorge Spadavecchia, gerente comercial de Andesmar Turismo, ya a mitad de año había dicho a Diario UNO: "El golpe al sector es grosero porque desde marzo hay una retracción notoria en consultas y consumo con una caída brutal de las ventas". Y ahora explicó que hacer una comparación de las ventas de hoy respecto a un año atrás "no es fiel porque son momentos diferentes". Sin embargo, Spadavecchia coincidió con sus colegas en que "la gente apuesta a viajar en baja. Los que pueden tomarse vacaciones en ese momento, lo hacen porque a grandes rasgos ir a Mar Del Plata en alta tiene un valor promedio de $10.000 e ir en baja al Caribe cuesta alrededor de $15.000. En la costa atlántica tienen media pensión y en el Caribe todo incluido. Esa cuenta favorece mucho la opción de viajar en baja".¿A dónde van los turistas?Los destinos que más consultan y contratan en las agencias los mendocinos este año son Brasil y el Caribe, igual que el año pasado. "Muchos de los que van a Brasil van al sur. Hay un paquete para salir en bus desde Córdoba, que en temporada alta cuesta alrededor de $15.000. Esos valores son si se cierra ahora", dijo Spadavecchia. "Se consulta por Brasil y el Caribe porque si bien es un poco más caro que la costa atlántica, es mucho más atractivo ir a esos destinos para el turista. Con aéreo a Camboriú, en alta, siete noches cuestan por persona $19.000 y en micro $12.000", señaló Estella Brosky, directora de la agencia Santa María. "Con la devaluación, la inflación y la suba de otros costos internos, el valor del alojamiento local quedó a niveles internacionales, prácticamente. Lo que cambia el precio de los destinos es el transporte", concluyó el gerente de Andesmar.
En las agencias que ofrecen paquetes internacionales y nacionales mostraron su preocupación por la baja de las ventas. La mayoría decide viajar en temporada baja porque es 50% más barato. Brasil y el Caribe son los destinos más elegidos.


