El dato surge de un estudio en la guardia del Hospital Central. “En el 25% de los siniestros hay una persona con altísimo grado de intoxicación”, explicaron en el observatorio local de drogas.

Uno de cada cuatro accidentes viales se produce por la fuerte ingesta de alcohol

Por UNO

Por Gonzalo Ponce

Uno de cada cuatro accidentados viales que llega a la guardia del Hospital Central presenta un alto cuadro de intoxicación alcohólica. El dato surge de un estudio que habitualmente realiza el Observatorio Mendocino de Drogas (OMD).

Hace un mes y medio, la Dirección de Seguridad Vial de la Provincia daba a conocer otro dato importante: el 46,5% de las muertes viales se producía en solitario.

Su titular, Erwin Cersósimo, señalaba que la incidencia del alcohol era evidente, pero también incluía el cansancio, la imprudencia y la velocidad entre las causas, por lo que resultaba difícil determinar el impacto real del abuso de la bebida en los accidentes de tránsito.

Además, muchos de estos siniestros ocurren de madrugada y son protagonizados por jóvenes, entre quienes el consumo de alcohol ha mostrado una marcada suba.

En ese momento, desde el Ministerio de Salud explicaron que la relación entre el consumo de alcohol y los siniestros viales no se discriminaba en las estadísticas, pero adelantaron que comenzaría a hacerse a partir de este año a través de la Comisión de Estudio y Evaluación de Estadísticas de Accidentes de Tránsito (CEAT).

Sin embargo, el Plan Provincial de Adicciones (PPA), a través del OMD, realiza un seguimiento del tema que muestra la clarísima relación entre el consumo de alcohol y los accidentes de tránsito.

“En la guardia del Hospital Central, el 25% de los pacientes que son atendidos por siniestros viales presenta cuadros de intoxicación alcohólica”, sostuvo Javier Segura, del OMD.

Luego agregó: “El alcohol es el gran problema que tiene Mendoza hoy por hoy. Se trata de una sustancia psicoactiva legal que llega a todos los sectores sociales y a todas las edades, incluyendo a los menores, a los que, en teoría, no debería llegarles”.

Las bebidas alcohólicas además se han convertido en la principal causa de consulta de los pacientes en tratamiento en Mendoza.

En 2008, la bebida era el tercer motivo de internación, detrás de la marihuana y la cocaína, y afectaba al 30% de la población en tratamiento.

En 2012, el alcohol no sólo está al tope de las causas de internación, sino que su participación porcentual subió al 37,4%.

Un estudio nacional dado a conocer la semana pasada por la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar), que tiene datos sobre Mendoza, dio cuenta de que el 63,4% de los estudiantes argentinos consultados que reconoció haber consumido alcohol contó que, al menos una vez, en las dos semanas previas al relevamiento había bebido más de cinco vasos en una misma noche.

Este dato evidenció un aumento en el consumo de alcohol entre adolescentes, ya que la misma pregunta obtuvo una respuesta positiva del 29,7% hace diez años.

Otro aspecto importante que mostró el informe de la Sedronar es que la cantidad de mujeres que hace uso abusivo del alcohol también ha crecido enormente. Concretamente, se triplicó.

En 2001, el 19,5% admitía haber abusado del alcohol en las dos semanas previas al relevamiento, mientras que el porcentaje subió al 59% en 2012, prácticamente equiparándose con los varones.

Además, un estudio de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA) intenta demostrar que la resaca es tan peligrosa para los reflejos como una borrachera (ver aparte).