Por Javier Polvani
El gobernador designó al camarista Horacio Báez en Justicia, pero el designado cayó tras una soterrada pelea que involucró al fiscal federal Omar Palermo y a Alejandro Cazabán contra el supremo Mario Adaro, quien tenía otros planes para ese cargo.
Una pelea interna en el entorno de Paco Pérez volteó a un subsecretario antes de que asumiera
El camarista Horacio Báez fue elegido para conducir la Subsecretaría de Justicia pero su designación se cayó antes de que asumiera como consecuencia de una fortísima puja en el entorno de Paco Pérez entendido en la materia. Báez se ganó la consideración del ministro de Gobierno, Félix González, por sugerencia del fiscal federeal Omar Palermo, con apoyo del ex secretario general de la Gobernación, Alejandro Cazabán; pero el juez de la Corte, Mario Adaro, tenía otros planes: ubicar allí a su ex secretario cuando se desempeñó al frente de la cartera política, Nicolás Pizzuto.
La condición del juez Báez para asumir el cargo fue que la Suprema Corte le otorgara una licencia en su cargo de camarista durante el tiempo que sirviera al gobierno. Pero su designación se cayó porque el tribunal que integra Adaro desde el año pasado le negó el permiso para dejar su puesto de camarista al elegido del gobierno.



