El gobernador designó al camarista Horacio Báez en Justicia, pero el designado cayó tras una soterrada pelea que involucró al fiscal federal Omar Palermo y a Alejandro Cazabán contra el supremo Mario Adaro, quien tenía otros planes para ese cargo.

Una pelea interna en el entorno de Paco Pérez volteó a un subsecretario antes de que asumiera

Por UNO

Por Javier Polvani

El camarista Horacio Báez fue elegido para conducir la Subsecretaría de Justicia pero su designación se cayó antes de que asumiera como consecuencia de una fortísima puja en el entorno de Paco Pérez entendido en la materia. Báez se ganó la consideración del ministro de Gobierno, Félix González, por sugerencia del fiscal federeal Omar Palermo, con apoyo del ex secretario general de la Gobernación, Alejandro Cazabán; pero el juez de la Corte, Mario Adaro, tenía otros planes: ubicar allí a su ex secretario cuando se desempeñó al frente de la cartera política, Nicolás Pizzuto.

La condición del juez Báez para asumir el cargo fue que la Suprema Corte le otorgara una licencia en su cargo de camarista durante el tiempo que sirviera al gobierno. Pero su designación se cayó porque el tribunal que integra Adaro desde el año pasado le negó el permiso para dejar su puesto de camarista al elegido del gobierno.

Cinco días después de la asunción de Paco Pérez, el nombre de Báez estaba puesto en la lista de funcionarios que se sumarían a la gestión que maneja el ministro coordinador Eduardo Bauzá. Palermo y Cazabán le habían ganado la pelea a Adaro, a quien responde el actual titular de la Subsecretaría de Justicia, Carlos Quiroga Nanclares.

Pero cuando este medio informó de la elección de Baéz para Justicia, el ex ministro de Gobierno de Celso Jaque presionó para que Pérez y Félix González dieran marcha atrás en la designación. Adaro no tuvo éxito porque, a pesar de la presión política que ejerció, el gobierno insistió en que el hombre para encabezar la Subsecretaría de Justicia era el juez Báez, integrante de la Cuarta Cámara del Crimen y referente del ala progresista del Poder Judicial de la Provincia.

Ante la insistencia del gobierno por contar con el juez en Justicia, la Corte sometió a votación el otorgamiento de la licencia que pretendía el camarista. El resultado fue negativo para el gobierno, puesto que por tres votos contra dos el máximo tribunal le negó la licencia a Báez.

Los jueces Alejandro Pérez Hualde y Pedro Llorente votaron a favor de darle permiso al camarista para que asumiera como funcionario sin perder el cargo en la Justicia. Mientras que Jorge Nanclares, Carlos Böhm y Herman Salvini opinaron en contra de la licencia para Báez. Mario Adaro y Fernando Romano no votaron porque estaban de vacaciones.

El revés de la Corte a la licencia de Báez reabrió heridas entre la cabeza del Poder Judicial y la conducción política de la provincia. En épocas de Jaque, Cazabán protagonizó peleas públicas con dos presidentes del máximo tribunal, Jorge Nanclares, primero, y Alejandro Pérez Hualde, luego.

Ahora, un aliado del gobierno, como Mario Adaro, no se quedó quieto cuando supo que Palermo y Cazabán habían logrado colocar a un hombre de su confianza en Justicia de la gestión de Pérez. El problema ahora lo tienen el gobernador y Félix González porque tendrán que designar a un subsecretario sabiendo que no será el hombre que ellos consideraron indicado para el cargo.