Es testigo de Jehová y obligó a la obra social OSEP a costearle un trasplante en la Fundación Favaloro, donde no se realizan transfusiones de sangre.

Una mujer ganó un fallo y se hará un estudio sin tranfusiones porque su religión lo prohibe

Por UNO

La Justicia de Mendoza hizo lugar a una acción de amparo presentada por una testigo de Jehová

contra la Obra Social de Empleados Públicos de la Provincia (OSEP) para que sea derivada a la

Fundación Favaloro de Capital Federal y allí se le practique una evaluación pretrasplante

renopancreático y el eventual trasplante. La amparista pidió que se haga en esa escuela de medicina

porteña porque allí hacen este tipo de operaciones sin la necesidad de transfusiones de sangre, lo

que su culto prohíbe.

La titular del Juzgado Civil 24, María Eugenia Ibaceta, libró además mandamiento

requiriéndole a la OSEP que en dos días hábiles instrumente las medidas necesarias para que la

paciente sea derivada a la Fundación Favaloro, indicando además que se haga en los términos y

condiciones establecidas en el presupuesto que obra en poder de OSEP y se le otorguen los subsidios

correspondientes para tal fin.

"Previo a todo –puntualiza la magistrada– la amparista deberá expresar por escrito en doble

ejemplar la decisión de no ser trasfundida en ningún caso, exonerando de responsabilidad a los

directores de la Obra Social de Empleados Públicos y a cualquier dependiente o contratado de la

misma, debiendo firmar tal exoneración ante la secretaría o prosecretaría del tribunal.

En la acción de amparo interpuesta se indica que la paciente padece, desde hace varios años,

diabetes tipo I con insuficiencia renal crónica que ha derivado en la necesidad de hacer diálisis y

que esta situación es tan compleja que con el correr de los años la única solución posible para

mejorar la calidad de vida resulta ser la de un trasplante renopancreático.

Indica que frente a esta situación, y considerando su situación de salud y personal, ya que

es testigo de Jehová, comenzó a indagar, toda vez que tomó conocimiento periodísticamente de que en

la Fundación Favaloro se ha realizado un trasplante sin la necesidad de transfusiones de sangre.

Por esta circunstancia, previa autorización y consentimiento de la obra social de los estatales,

concurrió a dicha institución en tres oportunidades, en las cuales se evaluó su situación para

determinar si se encuentra en estado o situación óptima para comenzar los estudios pretrasplantes y

luego el trasplante.

Refiere que en todas las circunstancias en las que concurrió a dicha fundación la OSEP

proporcionó gastos para ello, como de consulta, traslado, con excepción del tercer viaje en el cual

no inició subsidio porque el tiempo para tramitarlo ocasionaba una pérdida de turno. En marzo de

este año, la fundación emitió dos presupuestos, el primero denominado "Evaluación trasplante o

pretrasplante", que obra en poder de la obra social y fue entregado en el expediente N°4404-G-2010

del 7 de abril de 2010, y otro que es para trasplante. Expresa que habiendo comenzado todos los

estudios en la Fundación Favaloro, en donde se le dio respuesta no sólo médica sino también legal –a

ceptan el protocolo de internación de su convicción religiosa–, la obra social la envía

intempestivamente a Córdoba, en donde se le informa que deben realizar estudios, volviendo a foja

cero, provocando esto una pérdida de tiempo que ineludiblemente redunda en perjuicio de su salud.