Por Enrique Pfaab
El Consejo Escolar de la institución Juan Kairúz le dio el pase a un estudiante porque desde el comienzo de clases nunca cumplió con el requisito de concurrir con uniforme. Luego, Un supervisor dejó sin efecto la medida y provocó el estallido de
Una escuela de Palmira separó a dos alumnos, la DGE los reincorporó y los compañeros protestaron en contra
Los alumnos de una escuela secundaria de Palmira se manifestaron esta mañana en contra de la decisión de un supervisor que había ordenado reincorporar a dos alumnos a los que el Concejo Escolar les había dado el pase por faltas disciplinarias. El padre de uno de los jóvenes había insultado y amenazado al equipo directivo, los docentes y algunos estudiantes. Pese a esto el supervisor había desconocido la medida disciplinaria bajo el argumento que se les debía garantizar la escolaridad a los sancionados.
El conflicto se produjo en la escuela Juan Kairúz. Un alumno de 9º año, que había ingresado este año a la escuela, no cumplía desde el comienzo de clases con el requisito fijado en las normas de convivencia de concurrir con el uniforme de la escuela, (una remera o buzo blanco o azul y un pantalón de jean). Después de varios llamados de atención la semana pasada la dirección lo envió de regreso a su casa para que se cambiara de ropa y regresara con el uniforme correspondiente. Esto desató la ira de su padre que fue hasta la escuela y en el hall principal comenzó a amenazar e insultar a todos los presentes, incluyendo a algunos alumnos.
Esta reacción fue apoyada por un alumno que, en ese momento, recibía en ese sector clases diferenciadas por problemas de conducta, ya que había hecho comentarios discriminatorios contra una compañera embarazada y otros alumnos de rasgos norteños. “Muy bien. Yo apoyo a este señor” había dicho este joven mientras aplaudía.
El padre del otro joven, mientras tanto, amenazaba a los docentes y a uno le dijo “a vos te voy a arrancar la cabeza”.
Después de ser convocado el Consejo Escolar, compuesto por docentes, alumnos y padres, y teniendo en cuenta que habían fracasado todos los intentos anteriores para que se respetaran las normas, se decidió darles el pase a los dos alumnos.
Esta decisión fue recurrida por los padres ante el supervisior Gustavo Funes, quien dispuso que los alumnos debían poder ingresar a la escuela sin restricción y sin necesidad de tener el uniforme. El funcionario les dio copia a los padres de esta acta, pero olvidó remitirla inmediatamente a la escuela.
Fue así que este acta apareció colgada en Facebook en el muro de uno de los alumnos en donde se sumaron insultos contra la escuela. Ante esta situación el cuerpo directivo decidió cumplir con lo dispuesto por el Consejo Escolar y amenazó con presentar la renuncia en pleno si la supervisión no reveía su postura.
Hoy a la mañana los alumnos de la escuela, con pancartas y cánticos, se encadenaron en la puerta del edificio en apoyo a la institución y a sus normas, repudiando los hechos de violencia y llamando a la reflexión al supervisor.
Mientras tanto el supervisor Funes dijo ayer en diálogo con este medio que “estamos intentando buscar una solución que genere el menor impacto posible” y sostuvo que “estos son conflictos muy comunes en las escuelas que nosotros debemos hacer visibles para darles solución” al tiempo que aclaró que la decisión final todavía no ha sido tomada.