Por Julio Luzuriaga
Los padres de la chica responsabilizaron del hecho a las autoridades escolares. “Me decían barril, elefante y otras cosas feas”, sintetizó la agredida sobre lo ocurrido. Foto: la víctima (con el rostro pixelado) junto a sus padres.
Una adolescente de 13 años terminó en el hospital por una golpiza de compañeros
Una adolescente de 13 años fue golpeada ferozmente por cinco alumnos en la escuela secundaria Prudencio Vidal Amieva. Por las lesiones, debió ser internada en el hospital Antonio Scaravelli.
Soportó dos horas en clase, tras haber sido agredida, sin contención alguna por parte de los directivos del establecimiento, según el testimonio de sus familiares. Al salir del establecimiento, caminó varios kilómetros acompañada por su hermana de 14 años y recién allí pudo contarle a su madre lo sucedido. El caso fue denunciado en la Comisaría 15 de Tunuyán.
El episodio, que se conoció por El otro mundo, el trasnoche de radio Nihuil, se desencadenó el miércoles a la tarde, cuando la chica estaba en un recreo. Pese a que los golpes le habían dejado algunas heridas y contusiones, la familia advirtió que debió aguardar en el colegio hasta el horario de salida. Fue entonces cuando los padres tomaron conocimiento del hecho y llevaron a la chica al hospital. Allí permaneció hasta el jueves pasado el mediodía.
Juan José Fredes, el padre de la víctima, radicó la denuncia en la Comisaría 15 de este departamento, desde donde se dio curso a la Primera Fiscalía, a cargo de Alberto Giuberti, quien caratuló la causa como lesiones calificadas.
Sin contenciónEn diálogo con Diario UNO, el denunciante dijo que, tras el feroz ataque, su hija no tuvo contención por parte de las autoridades de la escuela, cuya directora es Betina Barkudi, quien no dialogó con la prensa.
“Los directivos no se tomaron el trabajo de llamarnos. Lo único que le dijeron a la nena fue que no se preocupara porque mañana (por ayer) iban a sancionar a los chicos que la agredieron”, contó Pérez.
El ataque tuvo lugar el miércoles alrededor de las 16.30, durante el segundo recreo de ese turno. Uno de los cinco agresores es compañero de aula de la víctima, mientras que los cuatro restantes asisten a otro curso pero son de la misma edad que ella.
“Me decían barril, elefante y otras cosas feas”, sintetizó la menor al ofrecer su testimonio.
Atacada por quinta vezMinutos después de haber sido dada de alta en el hospital Antonio Scaravelli, la adolescente de Tunuyán que fue atacada por sus compañeros contó cómo sucedió la agresión que la dejó internada.
La niña aseguró que no es la primera vez que la molestan esos chicos. En al menos cuatro ocasiones anteriores la atacaron de manera verbal y la discriminaron, aparentemente por su condición física.
La burla era permanente y la víctima recordó que en una oportunidad le avisó a su preceptora, aunque no obtuvo resultados.
Los problemas surgían siempre al momento de los recreos, cuando se cruzaba con sus atacantes en los pasillos y el patio de la escuela.
La violenta agresión del miércoles sucedió cuando la estudiante salió del aula con destino a la cocina para dejar la taza en la que había tomado té.
“Cuando volvía al curso, sin decir nada, los cuatro chicos que no van a mi curso me empezaron a pegar hasta que llegué a la puerta del grado”, recordó.
Fue entonces cuando el quinto victimario, compañero de aula de la chica, arremetió contra ella y la golpeó con una cartuchera en el rostro, provocándole una laceración en el pómulo izquierdo.
Los cuatro primeros le aplicaron golpes de puño en los brazos y puntapiés en las piernas. “Ahí, otros chicos que estaban en el aula llamaron a la preceptora y ella habló con los que me golpearon y les hizo firmar un acta”, apuntó.
De ahí en más, el calvario de la menor golpeada se acrecentó porque –según el padre–, habiendo tomado conocimiento de lo sucedido y viendo el estado en el que se encontraba, la alumna no recibió ningún tipo de asistencia por parte de las autoridades del colegio Vidal Amieva.

