Las dos chimpancés del Zoológico de Mendoza no la están pasando mucho mejor en materia sexual que el oso polar que perdió a su pareja hace unos días.
La conducta del chimpancé altera a las dos hembras de la especie que conviven en su hábitat. En breve, traerán un mono de Córdoba para que supla la inacción del único ejemplar macho que tiene el Zoológico local.
Un mono del Zoo prefiere la autosatisfacción antes que aparearse con dos hembras
El problema para ellas es el poco interés que despiertan en Charly, el macho de la especie que vive en el reducto del Parque General San Martín.
Si bien el mono macho convive con las dos, no las quiere cubrir –así se denomina al apareamiento–.
Según Germán Marcón, guía del paseo, Charly las huele cuando están en celo, pero en lugar de concretar el coito prefiere autosatisfacerse.
El especialista manifestó que esto es parte del comportamiento del animal, y que quizás en otro ámbito su conducta sería diferente.
En el Zoo no hay crías de chimpancé desde el 2004. La solución, según contó el director del Zoo, Guido Loza, se denomina préstamo reproductivo.
Lo que harán es traer un mono cordobés para intentar que fecunde a las monas mendocinas.